"Dejame ir": así fueron los últimos días de dolor de Nasser Hilsaca, quien llegó a pesar 630 libras
Nasser Hilsaca vivió un calvario en el hospital de La Ceiba, según contó su hermana. Estas fueron las últimas palabras del hombre
- Actualizado: 08 de agosto de 2026 a las 11:07
Nasser Hilsaca, hondureño que llegó a pesar 630 libras, falleció este 8 de agosto en La Ceiba. ¿Cómo fueron sus últimos momentos y qué fue lo último que le dijo a su hermana? Esto se informa desde Atlántida.
Nasser Hilsaca murió a los 58 años en el Hospital General Atlántida, en la ciudad de La Ceiba. Él tenía una batalla contra la obesidad mórbida y finalmente perdió.
¿Cómo fueron estos últimos momentos de vida y qué le dijo a su hermana? Justamente Basima Hilsaca, quien también padece de obesidad y se había internado en el Hospital General Atlántida para cuidar de su hermano, contó detalles.
"Él exigía que lo limpiaran y que le llevaran agua, pero no había personal, solo yo. Le dije que en la mañana lo íbamos a bañar...", inició contando su hermana.
Y agregó: "Vino, me gritó: 'dejame ir, dejame que yo me vaya, ¿por qué no me dejás que yo me vaya?'". Su hermana explicó que Nasser deseaba poder descansar en paz.
"Yo le dije que se tranquilizara, pero antes de morir me dijo que se estaba ahogando y que tenía calor, yo no me podía levantar del piso", añadió, pues se conoció que ella dormía en el suelo del cuarto donde él estaba hospitalizado desde hace un año. Inicialmente podía dormir en una camilla, pero según denunció Nasser, el hospital le retiró la camilla a su hermana.
Su hermana dijo que, pese a su estado de obesidad, ella atendía a Nasser: "Aún así yo le iba a colocar las almohadas; murió durmiendo, parece..."
Sobre esos últimos momentos, Basima Hilsaca declaró: "Yo llamé para pedir ayuda, busqué la ayuda para que me lo ingresaran porque solo estaba por diálisis, prácticamente decían que no estaba ingresado".
"Mi hermano ya fallecido no vale la pena, Dios se va a encargar de todo", cerró. Y es que ella dijo que Nasser Hilsaca no era atendido, pese a estar en una sala del hospital en La Ceiba.
Previo a su ingreso en junio del año pasado, la directora del Hospital General de Atlántida reconoció que el centro asistencial no estaba preparado para atender un caso como el suyo, pero se buscó acondicionar un espacio especial para recibirlo.
Su hermana permanecía al cuidado de Nasser tirada en el suelo y cuando necesitaba movilizarse lo hacía en una silla de ruedas.
Según contó su hermana, Hilsaca padecía de obesidad mórbida, insuficiencia renal y úlceras. Antes de ser internado en el hospital, Nasser estuvo cinco años sin poder salir de su apartamento en el centro de La Ceiba por su obesidad, fue necesario sacarlo con una grúa y una tarima para su traslado al centro médico.