Tegucigalpa, Honduras.- El exdiputado de Libertad y Refundación (Libre) Bartolo Antonio Fuentes quedó formalmente procesado por el delito de trato degradante, luego de que el juez que conoce la causa recalificara el delito de violencia contra la mujer por el que fue acusado inicialmente.
Durante la audiencia inicial, el juzgado dictó auto de formal procesamiento y estableció medidas cautelares distintas a la prisión preventiva para Fuentes, quien deberá permanecer sujeto a las disposiciones judiciales mientras avanza el proceso.
Bárbara Castillo, portavoz de los Tribunales de Justicia, explicó que el juez consideró que la acusación por violencia contra la mujer no reunía los presupuestos necesarios para dictar un auto de formal procesamiento por ese delito.
Por ello, el órgano jurisdiccional modificó la calificación jurídica y estableció el trato degradante, contemplado en el artículo 214 del Código Penal y sancionado con una pena de uno a dos años de prisión, según la portavoz judicial.
Entre las medidas impuestas a Fuentes figuran la prohibición de salir del país, la prohibición de comunicarse con la víctima y la obligación de presentarse periódicamente a firmar ante el juzgado, informó el Ministerio Público.
El proceso se deriva de una denuncia presentada por la exdiputada del Partido Liberal y actual subsecretaria de Derechos Humanos, Kathia Marcela Crivelli Ramírez.
¿Qué le atribuye la Fiscalía? La Fiscalía Especial de Protección a la Mujer (FEP-MUJER) informó que los hechos investigados ocurrieron el 28 de mayo de 2025, en las instalaciones del Congreso Nacional.
Según el Ministerio Público, Fuentes y Crivelli sostuvieron una discusión y posteriormente se encontraron en uno de los pasillos del Poder Legislativo, donde, según la investigación, el entonces diputado comenzó a grabar a Crivelli con su teléfono celular mientras le dirigía expresiones ofensivas y despectivas.
La Fiscalía sostiene que Fuentes habría reaccionado de manera violenta cuando Crivelli intentó apartar el teléfono. Según la acusación fiscal, el exdiputado sujetó a Crivelli por la espalda, la presionó contra una pared y le provocó lesiones físicas.
El Ministerio Público sostiene que estas acciones constituyeron actos de violencia física y psicológica dirigidos a humillar y desvalorizar públicamente a la víctima.