Tegucigalpa, Honduras.- El hemiciclo legislativo volvió a ser el escenario ayer de una toma de posesión presidencial.
Con una ceremonia sencilla y expedita que denotó austeridad de principio a fin asumió Nasry Asfura la primera magistratura de la nación para el período 2026-2030.
Acompañado de familiares, funcionarios que integrarán el gabinete de gobierno, cuerpo diplomático e invitados especiales el empresario se convirtió en el décimo segundo presidente de la República desde 1982 cuando dio inicio a la era democrática.
Previo al acto solemne, simpatizantes del Partido Nacional permanecieron a las afueras de la sede del Poder Legislativo, ondeando la Bandera Nacional y la insignia del instituto político tradicional.
Los anillos de seguridad por efectivos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional se mantuvieron, lo que generó el cierre de diez calles aledañas a la sede del CN.
Los preparativos para la toma de posesión se registraron desde la tarde-noche anterior, es decir del 26 de enero, pero no reflejaron la erogación de recursos de los últimos años.
En el antiguo edificio del Banco Central de Honduras (BCH) que pasó a ser propiedad del primer poder del Estado se instaló una pancarta con el mensaje ¡Honduras vamos a estar bien!
Ceremonia
A las 9:00 AM se convocó la ceremonia de asunción en el Congreso Nacional, por lo que se comprobó el quórum unos minutos antes y de forma puntual fue reanudada la sesión.
El historiador y locutor Nahúm Valladares fue el encargado de dirigir los actos protocolarios, labor que había desempeñado en pasados eventos de este tipo.
Como primer punto del programa de la ceremonia de investidura presidencial entró la valla de cadetes de la academia militar Francisco Morazán con honores de ordenanza e hizo su ingreso la Bandera Nacional.
El presidente del CN, Tomás Zambrano fue el encargado de recibir a Asfura a su llegada a la Cámara Legislativa a quien se le dio el recibimiento entre aplausos y las palabras: “Bienvenido al Congreso Nacional, bendiciones”.
Las invocaciones a Dios no faltaron de la mano del pastor Gerardo Irías al igual que el padre Carlo Magno Núñez.
Con la ejecución de la banda de los Supremos Poderes los presentes entonaron el Himno Nacional.
Cuando el reloj marcaba las 9:20 AM, Nasry Asfura prestó su promesa de ley de forma peculiar.
“Hago la promesa de ley de cumplir la Constitución, las leyes como lo dicen los sagrados mandamientos, Honduras para servirte estamos”, afirmó el nuevo titular del Poder Ejecutivo con su mano derecha levantada y con la izquierda puesta sobre la Constitución de la República.
En posesión de su cargo quedó el gobernante a las 9:23 AM que fue aclamado al unísono como “Papi” que es conocido popularmente.
Transcurrieron dos minutos de la investidura y Asfura recibió la banda presidencial de parte de Zambrano para luego darle un abrazo.
El estruendo de las 21 salvas de artillería más conocidas como cañonazos se escucharon a 2.9 kilómetros de distancia, es decir desde el cerro Juana Lainez, mientras se procedió a juramentar en sus cargos a los tres designados presidenciales: María Antonieta Mejía, Carlos Flores y Diana Herrera, respectivamente.
Por 16 minutos el exalcade del Distrito Central brindó su discurso inicial ante el pleno de diputados y demás asistentes, entre ellos la presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Rebeca Ráquel Obando. Otro de los invitados de la referida ceremonia fue Porfirio Lobo Sosa, expresidente de la nación.
“Tenemos que ponernos a trabajar, trabajar con humildad y con el compromiso total. El tiempo empezó a correr. No podemos perderlo”, destacó durante su disertación.
Enfatizó que “tenemos que resolver problemas a la gente para servir. La descentralización es importante para la gobernanza; la descentralización y trabajar con 298 alcaldes sin ningún de color político, trabajar con ellos para poder gobernar y así se lo voy a demostrar”.
Asfura reiteró que se requiere generar empleo, oportunidades para la gente que permitan la prosperidad así como el desarrollo del territorio hondureño.
Paz y prosperidad son aspiraciones de la población, por lo que esta administración pública se enfocará en ello sin que exista ideología que provoque división, afirmó.
La primera acción promovida por el mandatario fue la sanción presidencial de los tres decretos aprobados en la reunión ordinaria pasada, específicamente la extensión por cinco períodos fiscales de la Ley del Régimen de Importación Temporal (RIT) y sus beneficios, la venta del avión presidencial, incluyendo la creación de campus de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) en Yoro, Valle, Intibucá, Lempira, Santa Bárbara, Ocotepeque, Colón, La Paz y Gracias a Dios.
En tres copias de estos decretos Asfura estampó su rúbrica y con ello se enviaron a su promulgación en el diario oficial La Gaceta para convertirse en ley de la República.
El himno La Granadera también fue cantado al ser considerado un símbolo de identidad histórica de la unión centroamericana.
Faltando dos minutos para las 10:00 AM la sesión fue cerrada por la máxima autoridad del órgano unicameral.
Más palabras
Los medios de comunicación nacionales y extranjeros presenciaron la asunción presidencial desde los bajos del Congreso, por lo que Nasry Asfura salió a brindar unas palabras ante la prensa.
“Hoy tenemos un gran reto y ese reto es Honduras, poder servirle a Honduras y eso es lo que vamos a hacer, no tengan duda”, manifestó.
El jefe de Estado sostuvo que “con mi esposa Lissette, mis compañeros designados, todo un gran equipo, un gabinete para trabajar juntos y poder tener esa esperanza, esa prosperidad y esa bendición para Honduras”.
“Es un reto enorme, pero estoy seguro que lo vamos a cumplir y quiero repetir esas palabras; Honduras vamos a estar bien”, agregó.
Rodeado de cámaras y micrófonos el presidente de la República para el cuatrienio que empezó a contabilizarse a partir de ayer recorrió unos cuantos metros hasta llegar a una tarima instalada, donde lo esperaban simpatizantes nacionalistas que celebraron su llegada al poder.
En ese sitio el político hondureño aseguró que “el trabajo, ese amor incansable de buscar lo mejor por nuestra querida Honduras. Estoy seguro que en estos cuatro años lo vamos a demostrar juntos”.
“Estamos activados” fueron las últimas dos palabras que pronunció y que desató la algarabía de cientos de seguidores que se concentraron hasta en el parque Central.
Aunque se registró un percance entre militantes cachurecos en la concha acústica de esta plaza no opacó la celebración alejada del estadio nacional José de la Paz Herrera.
Asfura regresó con rumbo al Paraninfo Universitario, donde sostuvo reuniones con embajadores y los primeros funcionarios de este gobierno tomaron su promesa de ley.
A través de redes sociales líderes y organizaciones internacionales felicitaron al gobernante por iniciar su gestión de 1,461 días entre desafíos y compromisos adquiridos.
En horas de la tarde “Tito” Asfura llegó a instalarse por primera vez en Casa Presidencial y fiel a su estilo de vida siguió en diversas actividades junto a la primera dama Lissette del Cid.