Entre libros, ajedrez y vino, encuentra calma. Su lugar especial: su biblioteca, donde vive el recuerdo de su hermana, Lisette. Allí asoman el dolor, la memoria y la vida que sigue...
Carlos Hernández reveló que “La Azulita” es su pasatiempo favorito en su tiempo libre, una actividad que disfruta para desconectarse de su labor pública.