Sin shows culturales ni artísticos: así asumió la presidencia Nasry Asfura
Sin estadios ni fastuosos shows, Nasry Asfura juró como presidente de Honduras. Con una ceremonia de una hora que marcó el retorno de la sobriedad estatal
- Actualizado: 27 de enero de 2026 a las 12:44
Sin shows culturales ni artísticos, ni el eco de un estadio de fútbol. La toma de posesión de Nasry Asfura en el Congreso Nacional rompió el molde tradicional de la política hondureña, apostando por la sobriedad, dejando entrever que la austeridad en su gobierno no será negociable.
En un Hemiciclo Legislativo que lucía inusualmente pequeño para la magnitud del evento, la ceremonia de toma de posesión fluyó con la precisión de un reloj suizo. El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, dio el banderillazo para que iniciaran los actos protocolarios, conducidos por el reconocido historiador y periodista, Nahúm Valladares.
Tras la invocación a Dios, Valladares anunció que era momento de la entonación de las gloriosas notas del Himno Nacional de Honduras. "Ahora la presencia de la patria, el canto que llevamos todos en el corazón, el legado de Augusto C. Coello y Carlos Hartling: el Himno Nacional, ejecutado por la Banda de los Supremos Poderes", manifestó.
A diferencia de las tomas de posesión que históricamente han paralizado la capital con caravanas y shows culturales, esta vez el foco fue institucional.
El discurso de Asfura fue el reflejo fiel de la ceremonia. En apenas 12 minutos, y sin detenerse en excesivos saludos protocolares, el mandatario abordó los pilares de su gestión: reducción estatal, seguridad, salud y economía.
"Tenemos que ponernos a trabajar, trabajar con humildad y con el compromiso total que exige llevar soluciones reales", dijo el nuevo mandatario en parte de su discurso.
La ausencia de un "Show artístico" no fue vista como una carencia, sino como una declaración de principios. Para los analistas presentes, el mensaje fue claro: los fondos que antes se destinaban a la tarima y las luces, ahora deberán ir destinados a los libros y las medicinas que el presidente prometió en su primer día.
La ceremonia concluyó con la misma rapidez con la que inició. Mientras que en lugares como el centro de la capital, cientos de personas se apersonaron con sus banderas alusivas al Partido Nacional.
"Sí se pudo", gritaban los militantes nacionalistas frente a las pantallas instaladas en las cercanías de la Concha Acústica en el parque central.
Mucha gente también se quedó en las afueras del Poder Legislativo, zona que se ha mantenido resguardada por los cuerpos de seguridad del país.