Entretenimiento

Se abre el telón para disfrutar de presentaciones

La Asociación Cultural Memorias exhibió tres piezas
escénicas en el Teatro Nacional Manuel Bonilla

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20.05.2012

Los capitalinos disfrutaron de una corta temporada de buen teatro, auspiciada por la Asociación Cultural Memorias (ACM) con la participación de diferentes grupos teatrales. La jornada tuvo como escenario el Teatro Nacional Manuel Bonilla (TNMB) y fue patrocinada por EL HERALDO.

A continuación les contaremos cuáles fueron los grupos que participaron y su aporte al arte.

El Teatro Caja Negra (TCN) exhibió “La muerte accidental de un anarquista”, en la que nos muestra la divertida pero a la vez misteriosa muerte accidental del personaje principal. Esta es una hilarante comedia del autor Darío Fo, quien demuestra que por medio de la risa se puede analizar y comprender los problemas sociales. Esta obra se convierte en una crítica contra la demagogia y la corrupción. Un hombre fallece tras caer por una ventana cuando está siendo interrogado por la Policía. La aparición de un loco en la comisaría irá adoptando diferentes personalidades que serán decisivas para la investigación de los hechos auténticos que dieron lugar a la muerte del detenido.

Gary Nazar es el director del TCN y a la vez forma parte del elenco de actores de la Asociación Cultural Memorias. Esta historia está basada en un hecho real suscitado en Italia en la década de los 70.

Continuamos con el Teatro Memorias, que presentó “La puta respetuosa”, una obra que refleja el abuso de poder como una problemática que viene desde generaciones pasadas y que en la actualidad sigue vigente.

Esta presentación fue adaptada y dirigida por Inma López, en compañía de Karina Nelson, como Lizzie; Luis Emilo Cerna, Fred; y Santos Salgado Banegas, el diputado Ramírez.

Lizzie es una prostituta que arribó a la ciudad para comenzar una nueva vida, en el camino, la vida le presentó un dilema, debido a esto tendrá que elegir entre la vida de dos hombres: la verdad salvaría a un campesino, en cambio la mentira le daría libertad y una dosis más de poder a un joven empresario terrateniente.

Cuando Lizzie está en el proceso de decidir, se atraviesa con los amigos el soborno, la estafa, bajos instintos y deseo, por lo que deberá superar esta prueba protegiendo sobre todo su ética. Memorias cerró con broche de oro su temporada de presentaciones con la obra “La muerte y la doncella”, del dramaturgo chileno Ariel Dorfman.