Miami, Estados Unidos.- La salud de William Mebarak, padre de Shakira, volvió a encender las alarmas en las últimas horas luego de que trascendiera que sufrió un episodio de isquemia, una condición relacionada con la disminución del flujo sanguíneo.
El incidente ocurrió horas antes de un importante concierto de la artista en Brasil, lo que incluso habría provocado retrasos en el espectáculo, mientras la familia atendía la emergencia médica.
Debido a la gravedad inicial, Mebarak, de 94 años, fue ingresado en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), donde permaneció bajo estricta vigilancia durante casi 24 horas. Sin embargo, con el paso de las horas, su evolución fue favorable.
Reportes recientes indican que el padre de la intérprete de Hips Don’t Lie logró salir de la UCI y ser trasladado a una habitación, lo que suele interpretarse como una señal positiva dentro de su recuperación.
Incluso, algunas versiones apuntan a que ya habría recibido el alta médica y se encuentra en casa, donde continúa su proceso de recuperación bajo supervisión especializada.
Aunque su estado actual se describe como estable, la situación sigue siendo delicada, principalmente por su avanzada edad y su historial clínico.
Un historial de salud frágil
En los últimos años, William Mebarak ha enfrentado diversos problemas de salud que han requerido hospitalizaciones recurrentes. Entre ellos destacan caídas, intervenciones quirúrgicas, episodios de neumonía y complicaciones neurológicas.
Este contexto hace que cada nuevo incidente genere preocupación tanto en su entorno cercano como entre los seguidores de Shakira, quien ha mantenido una relación especialmente cercana con su padre.
Un momento sensible para la artista
Este nuevo episodio ocurre en medio de la agenda profesional de Shakira, quien continúa activa en los escenarios. Aunque la cantante no ha dado declaraciones extensas sobre lo ocurrido, se sabe que ha estado pendiente de la evolución de su padre.
Por ahora, el panorama es moderadamente alentador: William Mebarak se mantiene estable y en proceso de recuperación, aunque bajo cuidados constantes.