Ciudad de México, México.- Kanye West, el rapero de Atlanta conocido desde hace años como Ye, eligió a México para escenificar uno de los gestos culturales más inesperados de su carrera.
En el universo visual de "Bully", su nuevo álbum, las máscaras de El Santo, Blue Panther, El Matemático, El Cobarde y Rayo de Jalisco dominaron la ambientación de un performance que tuvo como cómplice sonoro al jalisciense Hassan Emilio Kabande Laija, más conocido como Peso Pluma.
Para rematar el guiño, el videoclip incluyó referencias al Chapulín Colorado, el entrañable personaje de Roberto Gómez Bolaños que desde los años setenta se convirtió en patrimonio sentimental de varias generaciones latinoamericanas.
El resultado fue una pieza audiovisual que nadie predijo y que en cuestión de horas sacudió las plataformas digitales de todo el mundo.
La colaboración entre los dos artistas venía fraguándose desde meses atrás. Desde hacía meses ya circulaba en redes sociales un video en blanco y negro en el que se podía ver a Peso Pluma junto a figuras del hip hop estadounidense como Playboi Carti, Roddy Ricch y Ty Dolla $ign, todos reunidos en el estudio de Kanye West para las sesiones de grabación de Bully.
Aquella imagen bastó para encender la especulación de millones de fans que jamás habían imaginado que los corridos tumbados y el rap de Chicago iban a encontrarse en el mismo cuarto.
El punto de quiebre llegó el 19 de marzo de 2025 cuando Ye filtró desde su cuenta en X un fragmento de la canción Last Breath, con Peso Pluma en los coros.
Lo que más desconcertó a la audiencia fue escuchar a Kanye West cantar en español, algo inédito en sus casi tres décadas de trayectoria.
En el adelanto, Peso Pluma interpretaba versos como "Bésame, mamá, como tú sabes. Déjame, mamá, como te gusta a ti", mientras Kanye se incorporaba al español con frases sueltas como "último", "sin problemas", "noche tras noche", "tequila" y "no quiero pelear".
El acento del rapero desató toda clase de comentarios entre los internautas mexicanos, que pasaron de la sorpresa a la carcajada y luego al orgullo, casi en el mismo suspiro.
Pero la dimensión más llamativa del proyecto no llegó a través del audio sino de la imagen. Durante el performance en vivo de "Bully", West apostó por una estética completamente inspirada en la lucha libre.
La inclusión del Chapulín Colorado completó el cuadro: el superhéroe torpe pero querido de Roberto Gómez Bolaños, creado originalmente para la televisión mexicana en 1970, apareció como referente visual dentro de un proyecto que se distribuye globalmente, ante una audiencia que en muchos casos apenas conoce el nombre.
Para Ye, que en enero de 2026 regresó a México después de casi 18 años para dar dos conciertos en la antigua Plaza de Toros de la Ciudad de México, el acercamiento a la cultura popular mexicana no fue un capricho de producción.
El promotor de esos conciertos, Andrés Charvel, lo describió en ese momento como un artista que es conocido por traer invitados inesperados al escenario, señalando que "nada está confirmado, solo rumores, emoción e imaginación" respecto a posibles apariciones estelares.
Lo que sí quedó confirmado es que la relación creativa entre West y Peso Pluma tiene raíces previas: la primera vez que ambos compartieron créditos fue en el remix de Gimme a Second 2, un tema que fue bien recibido por los seguidores de los dos artistas.
Peso Pluma, por su parte, llega a esta colaboración desde la cima de una carrera que ha reescrito las reglas del regional mexicano a nivel internacional.
Originario de Zapopan, Jalisco, el cantante de 26 años construyó su nombre mezclando la tradición del corrido con el trap latino y los ritmos urbanos, una fórmula que lo llevó a compartir escenarios y estudios con artistas como Cardi B, DJ Snake, Anitta y Quavo.
Su álbum "Éxodo", lanzado en 2024, fue el eslabón que terminó de acercar ambos mundos.