En uno de esos días que comprendieron del 3 al 31 de marzo, un joven llegó a las oficinas de EL HERALDO a dejar un cuento: “La sirena silenciosa”. Con esta obra, Douglas Membreño sumaba ya varias participaciones en otros certámenes en los que no le había ido mal pero tampoco había logrado el éxito.
Su gusto por la literatura y la escritura comenzó a cultivarse cuando era un niño, motivado por su mamá, que cuando él tenía ocho años de edad le regaló un libro de historias bíblicas, “de ahí parte todo”.
El ganador del Premio Único del VI Concurso de Cuentos Cortos Inéditos Rafael Heliodoro Valle, agradeció a su madre ese empeño por darle una educación, “por procurar no que yo tenga todo lo que quiero, sino lo que necesito”, igualmente expresó su agradecimiento a sus abuelos. También reconoció la importancia de iniciativas como la que realiza EL HERALDO.
“El certamen me parece un buen incentivo para la gente que le gusta la literatura, la gente que tiene intenciones de publicar un libro, es muy bueno”, dijo, y agregó que “el haber ganado, lejos de dejarme como que ya alcancé algo, es como iniciar, seguir superándome”.
En cuanto a su obra, “La sirena silenciosa”, el autor mencionó la trascendencia que ha tenido en la historia este personaje fantástico. “La historia de las sirenas todos la conocemos de una u otra forma, parte de los mitos griegos, luego recae en autores como Franz Kafka, con un cuento que se llama “El silencio de las sirenas”, luego aparece Juan Ramón Molina con “Pesca de sirenas”, y así otros escritores”, expresó.
El autor animó a los otros participantes a que no se desanimen “porque esto de la literatura es algo muy complejo, más en un país como el que tenemos”, y enfatizó que hay que trabajar mucho, “ser constantes, nunca darse por vencido, tener mucha perseverancia y estar intentando, porque tarde o temprano van a obtener algo”.