La 65 edición del Festival de Cannes se vio engalanada con una constelación de estrellas que impregnaron de belleza y glamour la alfombra roja.
Ajenas a toda la polémica que rodea el Festival, las bellezas del mundo del cine desfilaron sobre la pasarela su propia versión del “chic” francés.
El derroche de estilo acompañó a cada uno de los asistente que portaron sus mejores galas para la entrega de los premios Palma de Oro, edición que rinde tributo a Marilyn Monroe y, con ella, al Hollywood de las divas.
Las artistas consagradas como los jóvenes talentos coincidieron en algo, convertir los escalones de la alfombra roja de este Festival es una experiencia única. Por un momento, parece que el tiempo se detiene y todo lo que existe son los flashes de las cámaras y los aplausos de los fans.
Y por supuesto, las actrices lucen de lo más espectacular.
Invitados
El despliegue de belleza y la cátedra de elegancia comenzó ayer en la ciudad de la Costa Azul con la proyección de “Moonrise Kingdom”, de Wes Anderson.
Jane Fonda, en rosa lamé y con la piel tan reluciente y tersa como los niños que protagonizan el filme de apertura; Alec Baldwin y su novia, la española Hilaria Thomas, o Diane Kruger, miembro del jurado que este año preside el italiano Nanni Moretti, hicieron el paseo por la alfombra.
Mientras tanto, Eva Longoria, la actriz estadounidense llegó de blanco y mucha pedrería, cola larguísima y espalda al aire. Desde el hombro izquierdo se le desprendía un velo-capa en aguamarina a la Kruger, que posó después con los demás miembros del jurado, que decidirán hasta el 27 de mayo cuáles son las mejores de las 22 películas en competición.
Otras celebridades que llegaron con sus mejores galas fueron Berenice Béjo, Fan Bing, Jessica Chastain, Freida pinto, Virginie Lédoyen, Tilda Swinton, Singer Lana del Ray y la modelo Eva Herzigova,
No hay tendencia en colores ni en moda, lo que sí es claro es que cada una quiere convertise en la reina de este Festival.
La Palma de Oro, recompensa suprema que se entrega cada año al mejor largometraje en competición durante el Festival, se ha convertido en la alfombra más glamorosa después de los Oscar.