Tegucigalpa, Honduras.- Agosto y septiembre traen nuevos títulos a la cartelera local, y es el cine hondureño quien vuelve a empuñar las riendas. El gran reclamo para los espectadores es “Eva”, la ópera prima de William Reyes, disponible en salas desde el 13 de agosto.
Este drama de 94 minutos —que llega tras un largo periplo por festivales internacionales— narra con crudeza y sin concesiones la historia de una madre trans y su hijo, a quienes una tragedia arrebata la certeza de sus vidas.
“Entre tensiones, reproches y silencios que pesan más que las palabras, madre e hijo emprenden un lento camino hacia el entendimiento mutuo y la reconstrucción de un vínculo que la pérdida había quebrado”, reza su sinopsis.
Premier nacional
La noche miércoles, antes de que las luces de la sala se apagaran para dar paso a la función, Tegucigalpa atestiguó un momento que William Reyes había imaginado durante años, casi como un horizonte lejano, el de ver “Eva” desembarcar, por fin, en una pantalla hondureña.
La premier congregó a invitados, creadores de contenido, cinéfilos, productores y amigos del ecosistema artístico nacional, en un debut llamado a ser hito del cine hondureño.
Ahí, Reyes habló de la producción que, según explicó, nace de una necesidad más honda que la de simplemente contar una historia: la de explorar y trascender las etiquetas, y reclamar una voz que “muchas veces no nos ha sido concedida”.
Insistió en el carácter colectivo del cine, recordando que “en el cine somos todos, pero cada uno pone su parte”, y defendió la urgencia de que Honduras empiece a mirar el séptimo arte también como industria, aun a sabiendas de que algunos podrían pensar que el país llega tarde a esa conversación.
Gestación
Detrás de esa noche de aplausos hay, sin embargo, un trabajo de años que pocos ven desde la butaca. “Eva” tardó casi una década en gestarse, pues Reyes, formado como cineasta en Honduras y Cuba, llegó al largometraje después de tres cortometrajes, “El Dorado”, “Victoria” y “El pescador”, que fueron puliendo su mirada hacia el documental y, más tarde, hacia la ficción.
En esa transición, según ha contado el propio director a EL HERALDO, descubrió que el mayor desafío no estaba en la cámara sino en la confianza, en aprender que un silencio, una mirada o un gesto podían decir más que cualquier diálogo. Esa misma sensibilidad guio también el trabajo del elenco, encabezado por Endry Cardeño, Jancel Aguilar y Dennis Mencia.
Tras “Eva”, la primera coproducción entre Honduras y Colombia, llegará en septiembre “Viento en contra”, un drama bélico que se prepara para desentrañar, como pocas veces se ha intentado en el cine nacional, el reverso humano de aquel conflicto que la posteridad, con injusta ligereza, bautizó como “la Guerra del Fútbol”