Los Ángeles, Estados Unidos.- Britney Spears confesó que sigue "amargada" por los años que vivió bajo tutela legal.
La cantante, de 44 años, lo escribió en Instagram, donde recordó que trabajó siete días a la semana durante 15 años y que ni siquiera podía volar para ver a una amiga.
"Sí, estoy amargada, todas las horas, los segundos, el tiempo, y conocer en secreto, de forma subconsciente, mis capacidades como mujer. Y ni siquiera poder volar a algún lugar solo para ver a una amiga, mientras trabajaba siete días a la semana durante 15 años", escribió la intérprete en el texto que acompañó un video suyo posando en lencería, según replicaron medios internacionales antes de que la artista eliminara su escrito.
El mensaje apuntó también a sus padres, Jamie y Lynne Spears, y a quienes la han llamado loca, de acuerdo con medios como The Blast y Minute Mirror.
Spears se describió a sí misma como "una chica dulce e inocente que solía ser famosa y creía todo lo que le decían".
En el mismo texto, la artista contó que en los últimos seis años ha viajado sola, salvo por una excursión con una amiga. Habló de 15 viajes al año, de dos semanas cada uno, algo que calificó como "mucho tiempo a solas", y confesó que empezó a preguntarse si eso era saludable.
Una mañana, según relató, decidió dejar de cuestionarse y permitir que "mis propias piernas y mi espíritu sean mi guía". Cerró con una reflexión sobre la fe. "Quizás hay un Dios... Quizás quiere ser egoísta conmigo y le gusto sola".
La tutela se estableció en 2008, cuando atravesaba una crisis de salud mental, y se extendió durante 13 años, hasta noviembre de 2021.
Jamie Spears fue cotutor de sus finanzas y, durante gran parte del proceso, también tuvo el control de decisiones personales de su hija.
En junio de 2021, Spears rompió años de casi absoluto silencio ante la jueza Brenda Penny, en Los Ángeles. "Quiero recuperar mi vida", dijo en una audiencia transmitida a los medios, y aseguró que creía de verdad que la tutela era abusiva.
Los abogados de Jamie Spears sostuvieron entonces que el arreglo protegía a la cantante de abusos y daños, y que él actuó por amor a su hija.
Su abogada, Vivian Lee Thoreen, dijo a People ese año que Britney podía pedirle a su abogado que presentara una petición para terminarla cuando quisiera.
La semana pasada, Spears lanzó She'll Never Be Me, una canción que grabó originalmente para su tercer álbum de estudio, Britney, de 2001, con motivo de los 25 años del disco.