Oslo, Noruega.- Haakon VIII se dirigió este sábado por primera vez como monarca al pueblo noruego en un discurso en memoria de su padre, Harald V, fallecido el viernes a los 89 años de edad, y en cuyo homenaje los ciudadanos continuaron a lo largo de todo el día depositando flores frente al Palacio Real de Oslo.
"Ahora que mi padre nos ha dejado, tengo por delante una gran tarea. Siempre nos ha recordado en la familia que cada uno debe hacer las cosas a su manera. Encontrar su propio camino. Ser uno mismo. Sucedió a su padre, el rey Olav, quien a su vez sucedió a su padre, el rey Haakon. Ahora es mi turno", dijo Haakon VIII, quien decidió compartir con sus predecesores el lema "Todo por Noruega".
Haakon VIII destacó el papel de su madre, la reina Sonia, compañera de vida de Harald y de la que dijo que contribuyó a que, juntos, formaran una sólida pareja real que se complementaba a la perfección.
"Feliz aniversario, querida mamá", dijo el rey, al recordar que este sábado se cumplen 58 años desde que Sonia y Harald V contrajeran matrimonio.
Al mismo tiempo dio las gracias a su esposa, la reina Mette-Marit, y a sus hijos por su gran apoyo, así como a su madre y a su hermana, Marta Luisa, por darle fuerzas a pesar de estar también de luto.
Haakon, de 53 años, agradeció asimismo el apoyo y solidaridad del pueblo noruego y las muestras de cariño hacia el monarca fallecido.
Previamente el nuevo monarca recibió en el Palacio Real al presidente del Storting (Parlamento noruego), Masud Gharahkhani, la persona de mayor rango en Noruega después del rey, así como a la presidenta del Tribunal Supremo, Toril Marie Øie, y al obispo presidente de la Iglesia de Noruega, Olav Fykse Tveit, que le dieron el pésame en sendas audiencias de condolencias, en las que también estuvo presente la princesa heredera Ingrid Alexandra.
También recibieron al primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, junto al féretro del monarca fallecido para un acto solemne en el que estuvo presente el obispo presidente, quien pronunció una oración, tras lo cual el rey y la princesa heredera compartieron bonitos recuerdos de Harald V, según explicó el propio jefe de Gobierno en declaraciones a la radiotelevisión noruega NRK.
Un océano de flores para Harald V
En tanto, las muestras de cariño por el monarca fallecido no cesaron y lo que el viernes era un mar de flores frente al Palacio Real de Oslo para honrar la memoria del rey Harald V de Noruega, fallecido esa misma mañana, se había convertido este sábado en un verdadero océano.
Desde primera hora de la mañana, miles de noruegos recorrieron las calles del centro de la capital con ramos en las manos para despedir al rey Harald V, en una procesión espontánea que no se detuvo durante todo el día.
Ni siquiera el cambiante tiempo de Oslo ha conseguido interrumpirlo. El sol que acompañó las primeras horas dio paso a la lluvia y después a momentos de fuerte tormenta.
Misa sin la reina Mette-Marit
El domingo a las 11.00 horas (09.00 GMT), iglesias de todo el país celebrarán misas fúnebres en memoria de Harald V, a excepción de la catedral de Nidaros, donde el servicio religioso tendrá lugar a las 17.00 horas (15.00 GMT).
La familia real asistirá a la misa en la iglesia de Asker, a unos viente kilómetros al suroeste de Oslo.
Estarán presentes el rey Haakon, la princesa heredera Ingrid Alexandra, la reina Sonia y el príncipe Sverre Magnus, comunicó la Casa Real, que agregó que la reina Mette-Marit, sin embargo, no podrá asistir por encontrarse todavía en fase de recuperación tras el trasplante de pulmón al que se sometió en junio y que sólo le permite participar de forma limitada en actos oficiales.
Harald V murió el viernes a primera hora de la mañana en el Hospital del Reino de Oslo, en el que había ingresado el pasado 17 de agosto.
Una anemia había obligado a hospitalizar a Harald V, pero su estado se agravó al derivar su dolencia en una infección en la sangre.
El féretro del fallecido monarca, el más longevo de Europa, llegó el viernes al Palacio Real pasadas las 19.00 hora local (17.00 GMT), a donde había sido trasladado desde el Hospital del Reino, ante la expectación de muchas personas que se agolpaban a lo largo del recorrido para presenciar, bajo una incesante lluvia, el paso del coche fúnebre.