Economía

Viable exoneración de productos

08.07.2016

Tegucigalpa, Honduras
La exoneración de unos 90 productos de la canasta básica de los hondureños es bien vista por autoridades de la administración tributaria.

Esto porque la meta de recaudación de impuestos que aprobó el Congreso Nacional para este año se superará en al menos 10%.

En ese sentido, “se puede hacer un aprovechamiento óptimo de los recursos disponibles para favorecer la economía de las familias”, manifestó ayer David Jerezano, miembro de la Comisión Presidencial para la Administración Tributaria (CPAT).

De igual forma comentó que “el hecho de exonerar la canasta básica representa una oportunidad positiva”, ya que un ahorro en el precio de los productos puede destinarse para cubrir otras necesidades básicas.

La diputada del Partido Innovación y Unidad (Pinu), Doris Gutiérrez, fue quien introdujo el jueves anterior al Congreso Nacional una reforma para incluir productos como carnes, lácteos, mariscos, pastas, cereales, detergentes, jabones y toallas sanitarias.

Es decir que estén libres del pago del 15% del Impuesto Sobre Ventas (ISV) para registrar una rebaja de precio.

Otros de los productos que piden se incluyan son los cereales, leches en polvo, LPG, gas doméstico o queroseno.

A la fecha, solo 72 productos están exonerados, según el decreto 278-2013, de 135 que fueron presentados al Poder Legislativo.

Mientras que el Banco Central de Honduras (BCH) mide la inflación con base en 282 productos y servicios que pagan las familias hondureñas.

Impacto
Por su lado, la Asociación Coordinadora de Consumidores y Usuarios de Honduras (Aconsumeh) considera que se debe compensar el impacto que dejará el aumento a la energía eléctrica.

Al respecto, el titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, Arnaldo Castillo, aseguró que primero necesitan identificar cuáles son los productos que deben ser exonerados para otorgarle el beneficio a la población hondureña y así tratar de aliviar el impacto que ha tenido el alza a las tarifas.

Reducir la lista de productos básicos en la alimentación de los hondureños ha tenido un impacto en el bolsillo, porque los incrementos son constantes, afirman los defensores de la canasta básica.

La aprobación del decreto sería un alivio para la mayoría de los 8.5 millones de hondureños, de los que más del 60 % vive en pobreza y dos millones no tienen un empleo digno.