Honduras ocupa la posición 77 de 132 países en el ranking global de progreso social, de acuerdo a un nuevo índice global publicado por el Social Progress Imperative, organización sin fines de lucro basada en Estados Unidos.
A nivel latinoamericano, entre los 22 países de la región incluidos en el informe, Honduras se ubica en la antepenúltima posición, apenas por delante de Guyana y Cuba.
El nuevo índice revela una serie de tendencias que ilustran que el crecimiento económico no siempre deriva en progreso social.
En componentes como “salud y bienestar” y “sustentabilidad del ecosistema”, el crecimiento económico no siempre conduce a mejores resultados para muchos países alrededor del mundo.
Al medir los resultados de progreso social de un país, el Índice de Progreso Social 2014 (que en esta segunda edición califica a 132 países con base en su desempeño social y ambiental) identifica fortalezas y debilidades en Honduras en comparación con países con un PIB per cápita similar.
Los problemas más acuciantes de Honduras, al igual que del resto de los países de la región, tienen que ver con la seguridad personal, donde cae al puesto 125 de 132.
Por el contrario, la mayor fortaleza relativa de Honduras tiene que ver con la “sostenibilidad del ecosistema”, donde ocupa el puesto 18 a nivel global, junto con otros países de la región.
Roberto Artavia, vicepresidente de la junta directiva del Social Progress Imperative, señaló: “La buena noticia es que muchos países de América Latina y el Caribe superan las expectativas, demostrando un progreso social sorprendente en comparación con su fortaleza económica relativa. Sin embargo, uno de los hallazgos más preocupantes tiene que ver con la forma en que los problemas de seguridad personal y los déficits en acceso a la educación superior afectan la calidad de vida de las personas a lo largo y ancho de la región”.
En términos de ranking de PIB per cápita, Honduras se encuentra muy por debajo de su ranking de progreso social, en el puesto 92.
El Índice de Progreso Social 2014 fue creado por un equipo dirigido por el profesor Michael E. Porter, de la Escuela de Negocios de Harvard.