Tegucigalpa, Honduras.- Más allá del cierre de operaciones y la pérdida de empleos, las empresas que estaban acogidas al Régimen de Importación Temporal (RIT) enfrentan diversos desafíos al no haberse ampliado los beneficios de la normativa constitutiva del mecanismo que estuvo vigente desde 1984.
Esta acción se traduce en la eliminación de ese régimen fiscal que buscaba la promoción de las exportaciones, siendo uno de los generadores de fuentes de trabajo en al menos seis rubros del sector agroexportador.
Por medio del decreto 85-1984 fue aprobado el RIT que en el 2013 vía Ley de Ordenamiento de las Finanzas Públicas, Control de las Exoneraciones y Medidas Antievasión (decreto 278-2013) se extendieron por 12 años sus incentivos, entre los que sobresalieron la exoneración del 15% del Impuesto Sobre la Venta (ISV) y del 10% de Derechos Aduaneros de Importación (DAI).
De acuerdo con datos de la Secretaría de Desarrollo Económico (SDE), un total de 125 empresas estuvieron amparadas bajo el referido régimen hasta el 2023, creando 46,780 empleos directos.
En exportaciones produjeron ganancias que ascendieron 44,185 millones de lempiras y 12,412 millones de lempiras en importaciones.
Café, banano, melón, aceite de palma, camarón, frutas y vegetales son algunos de los rubros involucrados en el RIT que en su conjunto generan más de 162,000 empleos indirectos.
Desde el pasado 2 de enero estas empresas ya no gozan de los mismos privilegios en materia fiscal, entonces ¿cuáles serán los desafíos e impacto?
Dinero y Negocios (D&N) consultó a los agroexportadores sobre esta situación, quienes coincidieron que al haberse suprimido prácticamente el RIT se pierden los beneficios de exoneraciones del ISV así como derechos arancelarios en importaciones.
Otros retos
Los exportadores no podrán compensar el Impuesto Sobre la Venta pagado en las importaciones porque no venden de manera local.
La exoneración de este tributo también se eliminó en compras de bienes y servicios en el país.
Para el procesamiento de las solicitudes de exoneración a través del decreto 116-2016 contentivo de la Ley Especial para la Gestión, Asignación, Ejecución, Liquidación y Rendición de Cuentas de Fondos Públicos para Proyectos Sociales y de Infraestructura, el actual gobierno no tiene el suficiente personal en la Secretaría de Finanzas (Sefin), por lo que afectará a miles de empresas exportadores de varios sectores.
Los créditos fiscales no están siendo devueltos por la administración pública, limitando así la reinversión de las empresas y que representaba antes del cierre de 2025 un impacto mayor a 20,000 millones de lempiras.
Todo lo anterior se resume en que se elevarán los costos de producción, habrá una reducción de la rentabilidad hasta se limitará la inversión y el empleo.
Ataques y efectos
“Desde que entró este gobierno han atacado el tema de las exoneraciones, es un asunto (refiriéndose al RIT) que es específicamente para hacer competitivos a los sectores que buscan exportaciones sobre todo en mercados fuera de la región”, manifestó el presidente de la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh), Héctor Ferreira.
Indicó que el efecto de la supresión de ese régimen fiscal será nefasto para la economía hondureña porque “son más de 44,000 millones de lempiras que se generaban en estas 125 empresas, casi 47,000 empleos que si se multiplican entre 15,000 a 20,000 lempiras por 14 meses más eran los derechos que obtenían los colaboradores en estas empresas”.
De su lado, el empresario Santiago Ruiz, consideró que al no haberse resuelto este tema a favor de una nueva extensión del RIT ocasionará un sobrecosto a las exportaciones del sector agrícola que comercializan sus productos.