> Nadie duda que el futuro pertenezca al “Internet de las cosas”. Desde drones hasta refrigeradores, desde robots industriales gigantes hasta diminutos equipos médicos implantados, las máquinas se están comunicando con otras máquinas y están haciendo tareas cada vez más sofisticadas. El reto para Cisco y otras compañías es cómo acelerar el proceso de innovación, especialmente conforme el cambio tecnológico amenaza con poner de cabeza nuestros modelos de negocios.
> En Cisco estamos aprendiendo a través de tres iniciativas:
> DIVERSIDAD INTERNA. Un estudio de 2013 encontró que las compañías que tienen una fuerza laboral diversa “innovan más y se desempeñan mejor que los demás”. Esto tiene sentido intuitivamente (las ideas frescas vienen de caras nuevas), por lo que en Cisco intentamos traer gente de distintos orígenes para encontrar nuevas oportunidades.
> La innovación emerge naturalmente de las tensiones que existen entre puntos de vista contrarios. Por ejemplo, si algunos integrantes dentro de un equipo son aversos al riesgo (por ejemplo, los gerentes corporativos de riesgo) mientras que otros no lo son (un grupo de innovación), juntarlos producirá ideas más viables que si el grupo no colabora.
> EXPERTOS DE AFUERA. Incluir expertos de otras industrias puede ofrecer beneficios similares para la solución de problemas. Por ejemplo, hace poco contratamos un experto de la industria relojera fina para que nos ayudara a desarrollar un programa para clientes en mercados emergentes. Personalizar soluciones para clientes de geografías específicas era nuevo en Cisco. Necesitábamos ideas de fuera de nuestros muros.
> SOCIEDADES. Creemos que hacer sociedades es una de las mejores formas de ampliar nuestra base de conocimiento. En el Proyecto Open Ledger, IBM, Intel, Cisco y otros han unido fuerzas para explorar nuevas posibilidades de negocios para blockchain (una plataforma desarrollada para registrar y validar transferencias de bitcoin) que puedan permitir que cualquier persona intercambie cualquier cosa que tenga valor (acciones, bonos, hipotecas, títulos de propiedad de autos) de forma segura, transparente y automática.
> Además de llevar muchas mentes a la mesa, las sociedades abren nuevas fuentes de inversión. Las compañías pueden compartir los costos de crear una nueva idea.
(Stephan Monterde es director de desarrollo corporativo en Cisco Systems).
> En Cisco estamos aprendiendo a través de tres iniciativas:
> DIVERSIDAD INTERNA. Un estudio de 2013 encontró que las compañías que tienen una fuerza laboral diversa “innovan más y se desempeñan mejor que los demás”. Esto tiene sentido intuitivamente (las ideas frescas vienen de caras nuevas), por lo que en Cisco intentamos traer gente de distintos orígenes para encontrar nuevas oportunidades.
> La innovación emerge naturalmente de las tensiones que existen entre puntos de vista contrarios. Por ejemplo, si algunos integrantes dentro de un equipo son aversos al riesgo (por ejemplo, los gerentes corporativos de riesgo) mientras que otros no lo son (un grupo de innovación), juntarlos producirá ideas más viables que si el grupo no colabora.
> EXPERTOS DE AFUERA. Incluir expertos de otras industrias puede ofrecer beneficios similares para la solución de problemas. Por ejemplo, hace poco contratamos un experto de la industria relojera fina para que nos ayudara a desarrollar un programa para clientes en mercados emergentes. Personalizar soluciones para clientes de geografías específicas era nuevo en Cisco. Necesitábamos ideas de fuera de nuestros muros.
> SOCIEDADES. Creemos que hacer sociedades es una de las mejores formas de ampliar nuestra base de conocimiento. En el Proyecto Open Ledger, IBM, Intel, Cisco y otros han unido fuerzas para explorar nuevas posibilidades de negocios para blockchain (una plataforma desarrollada para registrar y validar transferencias de bitcoin) que puedan permitir que cualquier persona intercambie cualquier cosa que tenga valor (acciones, bonos, hipotecas, títulos de propiedad de autos) de forma segura, transparente y automática.
> Además de llevar muchas mentes a la mesa, las sociedades abren nuevas fuentes de inversión. Las compañías pueden compartir los costos de crear una nueva idea.
(Stephan Monterde es director de desarrollo corporativo en Cisco Systems).