Tegucigalpa, Honduras.- En el gobierno de Xiomara Castro primó la empleomanía en distintas entidades del sector público y el Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa) no fue la excepción.
La planilla de empleados permanentes de esta institución en diciembre de 2022 estaba conformada por 257 personas, pero al mismo período de 2025 se amplió a 562 trabajadores, reflejando un crecimiento de 305 burócratas, un 118.67%, constató EL HERALDO con base en los documentos divulgados en el portal de transparencia del banco estatal.
Al incrementarse el personal también se elevó el gasto en sueldos y salarios bajo la gestión del expresidente ejecutivo de Banadesa, Erlyn Menjívar.
Aunque no hay información hasta el cierre del año pasado, en el informe de estado de resultados al 30 de septiembre de 2025 se precisa que en funcionarios y empleados se erogaron 261.7 millones de lempiras, mientras que al mismo mes de 2022 solo se reportaron L124.6 millones, implicando una variación de L137.1 millones.
La remuneración bruta de Menjívar durante el primer año fue de 90,000 lempiras mensuales, pero al concluir el cuatrienio ascendió hasta L142,316, una diferencia de L52,316.
En el caso de los empleados temporales había inicialmente 194 con compensaciones que rondaban entre L14,347.45 y L28,481.27 sin deducciones.
Sin embargo, la planilla de esta modalidad de trabajadores se redujo a 137 personas, es decir 57 puestos menos, de acuerdo con información de Banadesa.
Más de L13.2 millones se pagaron en honorarios profesionales al noveno mes de 2025, subiendo L3 millones respecto al mismo término de 2022.
Manteniendo
“Se gastaron (fondos) en otras cosas que no son importantes; pudieran sencillamente solo estar manteniendo la burocracia, me refiero a gastos corrientes, pago de salario, cosas así que no son pertinentes ni trascendentales”, manifestó el analista Martín Barahona.
De su lado, la expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), Liliana Castillo, consideró que “fue poco probable que en un año político como el 2025 se reflejara una disminución drástica en el rubro de salarios. Los ingresos crecen de conformidad con lo esperado en el crecimiento del PIB y de la inflación”.