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Jorge Lemus, un fisicoculturista que no conoce límites y que aspira a ser campeón nacional

A pesar de convivir con el síndrome de Dandy Walker desde que apenas era un pequeño, el joven de 23 años no se ha dado por vencido ante las adversidades y con mucho empeño se ha puesto de pie para cumplir sus sueños dentro del deporte
06.10.2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- En muchos casos, el deporte termina siendo un refugio perfecto en medio de momentos de adversidad a lo largo de nuestras vidas. Realizar actividad física es algo muy importante, ya que provee importantes beneficios a la salud física y además es capaz de oxigenar la mente.

Sin importar la disciplina o el tipo de ejercicio que practiques, mantenerse en forma es algo que llena de mucha gratitud y que además sirve de impulso anímico a miles de atletas que a diario realizan un esfuerzo que a veces es sobrehumano con un solo fin, poder cumplir sus sueños.

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Asimismo, los diferentes deportes que existen en la actualidad han sido ese puente que les ha permitido a muchos jóvenes alejarse de situaciones complejas y convertirse en estrellas mundiales en las diferentes ramas.

Esa es la historia de Jorge Denil Lemus, quien desde que su camino comenzó a iluminarse un 11 de abril de 1999 no conoce límites y por medio del fisicoculturismo ha tomado fuerzas para superar las duras pruebas que le ha puesto la vida.

Desde muy pequeño, Jorge ha tenido que convivir con el síndrome de Dandy Walker, una afección genética que deforma al cerebelo, la parte del cerebro a cargo de actividades tan básicas como la motricidad y la coordinación para hablar y moverse, aspectos que se le dificultan al paciente.

A pesar de tener que luchar con este padecimiento, Jorge reconoce que esto no ha sido un impedimento para cumplir con sus propósitos en la vida, aunque admitió que sí ha sido víctima de discriminación por parte de otras personas.

“En la escuela no lo sentí mucho, solo a la hora de escribir que no era muy rápido, yo notaba que mis compañeros eran más rápidos en las cosas. Yo vivía en La Unión, Lempira, pero cuando me vine aquí ya lo sentí porque me afectaba más por la gente que lo menosprecia a uno”, comenzó relatando en una conversación con EL HERALDO marcada por ese incomparable sacrificio y el sudor de decenas de capitalinos que acuden con mucha disciplina al Metal Gym.

Por medio del fisicoculturismo, Jorge Denil ha tomado fortaleza para superar las adversidades.

Fisicoculturismo, un refugio en la vida de Jorge

Al venir a Tegucigalpa desde el occidental departamento de Lempira, Jorge tuvo que lidiar con serias dificultades económicas, ya que su misma condición y la falta de empatía de muchas personas terminó siendo factor para no poder encontrar un empleo que le permitiera tener una forma de sustento.

Ante esto, el joven atleta tuvo que irse a vivir a la casa de su incondicional hermano, quien en el momento más complicado le tendió una mano solidaria que fue determinante para que no renunciara a sus sueños.

Lemus no se quiso dejar vencer por los tropiezos iniciales, así que un día la iniciativa de su hermano lo llevó al gimnasio en donde como una luz divina apareció el fisicoculturismo para cambiar su vida desde hace tres años.

“Me trajo mi hermano a este gimnasio, cuando vine comencé a entrenar con David y ya después me fue gustando y ahora ya voy a competir”, relata un emocionado Jorge que de su tímido rostro dejó escapar una sonrisa al admitir que lo que más disfruta de cada entrenamiento es “quedar reventado” y dar lo máximo desde aquel ya lejano primer día.

A pesar de contar con solamente 320 lempiras en su bolsillo, Lemus decidió hacer una inversión que ha cosechado grandes frutos al pagar la inscripción de un gimnasio en donde vive las horas más felices del día cuando realiza arduos trabajos de entrenamiento.

Pero la gran historia de Jorge dentro del deporte que es considerado como un arte de destrezas físicas no podría haberse escrito sin los consejos de sus sabios maestros, David Lorenzana y Walter Rubio, quienes desde el primer instante que llegó al gimnasio le brindaron un apoyo total que le ha permitido seguir escalando en lo que tanto le apasiona a sus 23 años.

“Fueron muy amables conmigo, yo les conté mi situación y me dijeron que sin problema me ayudaban y me iban a apoyar, solo está en vos si querés cambiar, yo les dije que sí”.

Aquel compromiso desde el primer momento maravilló tanto a sus entrenadores, en especial a Walter Rubio, quien señala que desde el primer momento el chico entusiasta que había viajado desde Lempira le demostró su amor por el fisicoculturismo, deporte al que está ligado desde hace 17 años y donde conquistó la Copa Metal en 2018.

“El caso de Jorge es un caso muy especial, el momento en que nos visitó por primera vez en el gimnasio fue difícil para nosotros porque es un reto personal para mí como entrenador ya que la descoordinación que tenía para poder caminar y realizar actividades era bien complicado”, comenzó describiendo.

“Me puse a estudiar el caso de Jorge y la verdad que el chico me demostró que amaba el deporte, que tenía un sueño que era convertirse en fisicoculturista. Lo ponía a hacer entrenamientos y Jorge los desarrollaba de una manera impresionante, a un punto de que en unos cinco o seis meses su coordinación había mejorado”, añadió Rubio, quien no pudo ocultar su orgullo por los logros de su pupilo.

Desde que cruzaron su camino por primera vez hace tres años, Jorge Denil Lemus y sus entrenadores han logrado entablar una gran sociedad que augura muchos éxitos, más aún luego de que Jorge tomara fuerzas para superar los complejos problemas de motricidad que representa el síndrome de Dandy Walker.

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Compromiso total

Desde que llega a entrenar, el sacrificio de Jorge es evidente, hasta el punto de que el joven de un rostro que refleja timidez se convierte en una verdadera muralla que demuestra toda su fortaleza y sus ganas de trascender en una disciplina que requiere de mucho esmero para poder ser un campeón.

La semana comienza para el entusiasta fisicoculturista con trabajos de brazo, pasando por fortalecer los cuádriceps en sus piernas hasta mejorar la resistencia en sus hombros para tener un cuerpo tonificado y listo para el momento en que llegue la hora de competir.

A palabras de su entrenador, Walter Rubio, lo que demuestra Jorge con el Team Metal es algo digno de imitar y que además lo motiva a seguir adelante con sus actividades en el fisicoculturismo.

“Me deja una impresión grandiosa, realmente que me motiva, incluso nosotros como fisicoculturistas estamos en etapas que de receso, que no queremos competir, que no queremos entrenar y vemos el caso de Jorge y viéndolo a él entrenar, viéndolo a él como se desenvuelve me motiva al 100 y motiva a todo el equipo”, reconoce Rubio.

Jorge Lemus y Walter Rubio forman un dúo dinámico que rompe paradigmas en un deporte tan exigente.

“Yo creo que Jorge va a ser el primer caso a nivel nacional de competir con este síndrome y demostrar que ya obtuvo un desarrollo muscular”, añade con mucha convicción.

Asimismo, Rubio reconoce que otra de las claves en el éxito que le augura a su alumno en el día a día son las palabras de aliento, resaltando sobre todo borrar de su mente que sufre de una afección y que cuenta con su mismo talento, el cual ha forjado en un camino de 17 años de una ardua disciplina.

Competiciones profesionales en la mira

Algo que ha caracterizado a Jorge Denil Lemus es el no conocer límites y siempre tener esa hambre de superarse ante las adversidades, por lo que ahora va dispuesto a cumplir una de sus mayores metas, competir profesionalmente para posteriormente representar a Honduras en los grandes eventos en el fisicoculturismo.

El siguiente objetivo para Jorge es la Copa Metal, en donde en la categoría de 70 kg busca emular lo hecho por su maestro Walter y lograr el tan anhelado trofeo para de paso poder dar el salto y concursar a nivel regional.

No obstante, el fisicoculturista de 23 años describió a EL HERALDO que para demostrar que sí se puede primero se debe de cumplir con una estricta preparación, la cual solo está diseñada para verdaderas fortalezas como él.

“Hay una dieta, primero para subir, ganar el máximo de músculo de calidad, formarlo y ya después hacer un déficit calórico controlado”, relató.

Jorge tiene en el horizonte poder convertirse en campeón del fisicoculturismo para demostrarle a sus seres queridos que sí se puede.

Por su lado, Walter Rubio detalló que su pupilo debe de realizar un régimen especial debido a su condición, sin embargo, una vez más resaltó lo mucho que le sorprende el trabajo de Jorge, quien el 15 de octubre busca demostrarle a todos sus cercanos de lo que es capaz.

“Venimos de un proceso de volumen, de crecimiento muscular de cinco semanas, luego pasamos a un proceso de definición, en donde es una dieta sumamente rígida, entonces él necesita disciplina. Luego le quedan tres semanas para competir, es el 15 de octubre y se viene un proceso de deshidratación, viene un proceso más rígido”.

“Jorge ha cumplido con la dieta a cabalidad, incluso tengo atletas dentro del equipo que se retiraron en este proceso y este chico, que se puede decir que naturalmente porque no puede consumir ningún tipo de suplementos, está rompiendo todos los estándares, Jorge ha roto los pronósticos”, añadió el experimentado formador de fisicoculturistas hondureños.

Walter Rubio señaló que una de las mayores virtudes que tiene el entusiasta Jorge Denil Lemus es una milimétrica disciplina que lo tiene a las puertas de iniciar con pie derecho su camino en el fisicoculturismo, en donde le augura una historia escrita en letras doradas si continúa con esa actitud superadora que lo ha acompañado en todo este tiempo.

“Lo más complicado es la disciplina, los jóvenes ahora no tienen disciplina, no quieren disciplinarse, no quieren fijar metas y objetivos en la vida y eso es lo más complicado, en cambio este chico lo tiene bien definido que él quiere ser fisicoculturista y posteriormente quiere competir internacionalmente en unas olimpiadas especiales que hay para ellos”, apuntó su entrenador, quien a la vez pidió el apoyo del gobierno, empresa privada y otras instituciones para poder ayudar a su pupilo a seguir adelante en su carrera.

Por su parte, Jorge Denil Lemus culminó mencionando el agradecimiento que tiene con sus hermanos y el Team Metal, el cual le ha servido de refugio y ha sido ese impulso que le ha permitido sobreponerse ante las adversidades y olvidar su afección cada vez que entra a entregarlo todo en el gimnasio.

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