Platense se resiste al descenso y ante Motagua demostró que hará hasta lo imposible por mantenerse en la primera división.
Los tiburones empataron 1-1 en un partidazo de principio a fin. Este equipo Escualo no quiere irse a la segunda, jugó un gran partido, pero no pudo llevarse el triunfo por una mala apreciación.
El ataque desde el inicio fue la propuesta del Tense. A los 7 minutos, un cabezazo violento de Bruno Arqueta, por poco termina en gol.
El uruguayo remató frente al marco, pero el cuero pasó pegadito al marco. Primer aviso de los locales que encontraron desprevenidos a los Azules.
El primer tiempo estuvo emocionante, de esos que la afición disfruta. Motagua llegó a presionar. Los explatensistas Adán Ramírez, Rambo y Odis se confabularon en un solo objetivo: causarle serios daños al Escualo. Adán jugó con todo. Desde que comenzó el partido estuvo envuelto en diversas jugadas brillantes por la derecha. Rambo se vio mejor que nunca. El Fantasista dio pases exquisitos y fue de los hombres más participativos de Motagua.
La verdad es que sí intentó darle una lección al club que lo hizo debutar.
En la primera que le quedó, sacó un remate majestuoso pero el arquero José Mendoza atrapó la pelota.
Una de las incidencias del partido fue una clara falta penal en contra del delantero Jerry Bengtson. Al atacante lo derribaron en el área pero el árbitro Erick Andino no decretó el lanzamiento de 11 pasos.
Los atacantes de Platense le pegaron fuertísimo al marco Azul. Donaldo Morales detuvo por lo menos ocho remates directos que quemaban como la lava volcánica. Bayron Méndez y Bruno Arqueta fueron los que más insistieron.
Al estilo de Kalimba
Al 49, Francisco López le sacó el máximo provecho a un pase de Arqueta y con astucia se quitó al descuidado Sergio Mendoza que le salió al encuentro. Golazo. Lo que se vino fue un invencible remate cruzado que dejó tendido al portero Morales. El Excélsior celebró como nunca ese gol del Kalimba. El invicto de Motagua se estaba terminando en el puerto y Pepe Treviño se vio obligado a mover sus fichas.
Roby Norales se puso la camisa y entró a desequilibrar. Esta vez, el Ciclón apareció con dos delanteros y la propuesta se volvió más ofensiva. El gol en contra obligó a los capitalinos a apretar la marca.
Carlos Discua otra vez en un gran partido, se metió en medio del ojo del huracán y con dificultad le entregó un balón a Jerry Bengtson. Los platensistas reclamaron una válida posición adelantada, pero el árbitro Erick Andino dijo lo contrario, pues el línea no levantó su bandera y los
Azules se salvaron de la derrota. Rambo de León, que fue la atracción del juego en su regreso al puerto, salió a 12 minutos del final y algunos aficionados lo silbaron. El volante tuvo tres ocasiones para romper las redes porteñas.
El Genio cumplió con un primer tiempo sobresaliente.
El juego expiró con dos disparos potentes de Platense, pero Donaldo Morales impidió ese ansiado triunfo escualo.