Tegucigalpa, Honduras.- Eduardo Espinel habló sin filtros antes de la Gran Final ante Marathón y dejó claro que no se iba a dejar llevar por las críticas ni las polémicas que rodean a Olimpia.
Sobre los comentarios que circulan sobre su equipo, dijo: “Yo veo que hablan mucho de Olimpia. Yo nunca he hablado de un rival, nunca he hablado de un equipo rival, nunca he hablado de un colega rival, nunca me he metido con un jugador”.
Conferencia de prensa
Profe, cuando se juega una final así con tan poco tiempo de un partido a otro, ¿cómo se planifica y cuál es la valoración que usted tiene en frío de lo que sucedió el domingo de cara al juego de este miércoles?
Cuando hay tan poco tiempo para preparar un partido y más una final, lo único que se ha apelado un poco acá es a hacer alguna charla de todo lo que nosotros pensamos de lo que fue el partido con los jugadores: cosas buenas que se hicieron, cosas que por ahí no salieron tan bien y que hay que mejorarlas. Pero, por sobre todas las cosas, la recuperación: la recuperación desde el punto de vista físico, la evaluación física y ahí ir determinando nosotros la idea de qué es lo que podemos hacer como estrategia para jugar el partido final.
Se apela más que nada a eso y, por suerte, gracias a Dios, no ha habido grandes contratiempos que hayan dejado alguna secuela del partido. El cansancio es lógico, pero bueno, esto es una final y algún jugador va a tener que jugar con cansancio porque es imposible poder cambiar a los once, pero aparte es imposible recuperar en tan pocas horas a algunos jugadores que se sienten mal, principalmente algunos en las posiciones de la cancha que juegan, que tienen más desgaste que otros.
Y en cuanto a la valoración del partido, más o menos lo que dije en la conferencia de prensa: creo que fue un partido muy disputado, fuerte desde el punto de vista anímico, porque hubo un clima muy lindo y donde se encontraron dos equipos que están con una autoestima muy alta por todo lo que han hecho en el semestre y donde cada equipo tiene su jerarquía, no solamente individual sino colectiva. Creo que se dividieron por momentos la iniciativa del juego: por momentos Marathón tuvo la iniciativa, creo que en el segundo tiempo terminamos mejor nosotros, pero en líneas generales el resultado fue justo, de un partido muy parejo, donde el margen de error fue mínimo y cada uno sacó provecho de esos márgenes tan pequeños de error. Fue un partido, desde el punto de vista táctico, muy disputado.
El partido también parece que se está jugando desde afuera. Por ahí un directivo de Marathón lo llamó a usted “payasito” y Benjamín Romero también respondió a lo que usted mencionó en conferencia de prensa. ¿Qué nos podría decir al respecto?
No, no sé, no tengo esa información. No sé quién dijo eso ni por qué, porque no lo leo en redes, no sé qué dijeron ni qué dije exactamente en la conferencia. Sobre el formato yo lo dicho desde que arrancó el campeonato.
No puedo opinar sobre algo que no vi. Me pueden criticar de algo personal, porque cada uno toma una opinión sobre un formato y puede estar de acuerdo o no, pero cada uno dice lo que quiere. Yo no puedo opinar porque no sé ni quiénes son, no conozco a la gente, y cuando no conozco a las personas, no hablo de las personas. No podría contestar a esa pregunta.
El comisionado de la Liga le respondió a usted sobre lo que dijo de que “el formato estaba hecho para que Olimpia no fuera campeón"
Entonces, cómo me lo dijo a mí, cómo se lo dijo al presidente del club. Bueno, cada uno dirá lo que quiera, pero vamos a suponer que yo no lo dije, sino que lo dijo el comisionado, que había hecho ese formato para eso. O sea, lo dijo en una entrevista televisiva.
Pero vuelvo a repetir, como me gusta que opinen de mí cuando me conocen, y los que no me conocen y opinan no me interesan, yo no voy a opinar de alguien que no conozco, porque sería faltar el respeto a alguien que no conozco.
Cómo está viviendo usted este momento, a puertas de poder conseguir un segundo campeonato con esta camiseta, después de renovar su contrato y de tantas cosas que se hablaron, estando en una final y cerca de ese segundo campeonato.
Ya lo he dicho: para nosotros es una obligación y un orgullo estar en Olimpia y estar en una final, porque la historia lo marca. Haciendo un balance de aquella primera conferencia de prensa cuando llegué en enero, el 4 hizo un año, parece que pasaron dos o tres años con todo este trajinar de partidos, pero realmente no me arrepiento de haber tomado esa decisión.
Más allá de que a muchos les interesen o no los números que hemos tenido en Olimpia, desde el punto de vista de partidos y de proyectos y proyecciones de jugadores, creo que independientemente de que tenemos una final y vamos a tratar de ganarla y vamos a hacer lo imposible, la valoración que hemos hecho y por algo hemos tomado nuevamente el trabajo de renovar es que, en el análisis, jugar 55 o 56 partidos, haber perdido solamente cinco en una temporada, son números que no son muy normales para un entrenador.
Para nosotros es un orgullo y nos ayuda para el futuro también, porque todos miran los números al final y estos números marcan la tendencia de que se ha hecho un trabajo muy bueno junto con los jugadores. Tenemos la responsabilidad de mantener esa energía que hemos tenido todo este año en el último partido de la temporada y vamos a hacer lo imposible por los jugadores, por la gente que trabaja en el CAR, por la gente que va a ir a apoyarnos en el estadio, de poder regalarles nuevamente una copa. Eso también potencia nuestro currículum, nuestra autoestima y nos permite seguir trabajando en este club que, la verdad, ha sido maravilloso desde el primer día que llegamos.
A usted no le gusta individualizar, pero el caso de Jorge Álvarez y Edwin Rodríguez, que son jugadores que la afición quiere ver en la gran final, ¿están o no están para jugar los 90 minutos en este partido que viene?
No solo la afición, yo los quiero ver también. Pero se los he dicho: a veces las ganas no concuerdan con el estado físico y hasta con el estado mental también. Ellos mismos, en algún partido que los he querido poner, me han dicho que no era tan pronto y hay que respetar los plazos, no solamente del estado físico sino también del pensamiento mental.
Hoy vamos a trabajar y tenemos que ver cómo están los jugadores que jugaron, porque siempre el segundo día después de la competencia es cuando se siente alguna molestia, algún dolorcito. En esa evaluación iremos viendo qué jugadores pueden estar. Van a estar en el plantel, de eso no tengo duda, y seguramente van a tener minutos también.
Resolveremos qué cantidad de minutos pueden jugar, si el partido lo requiere. A veces su inclusión se puede demorar más o menos, pero lo que sí es que están prontos para defender al club al que tantos triunfos le han dado. En este último partido, muchas veces las ganas o la falta física futbolística se pueden suplir con la motivación de enfrentar una final, que no se juega todos los días.
Parece que hoy la final está bien sudamericana en cuanto a tiraderas. ¿Por qué cree que don Pablo Lavallén ha dicho “contra todo y contra todos hay que luchar para ser campeón”, mencionando los 25 minutos de Olimpia, cero amarillas en la ida y que no ponen la tecnología porque benefician a algunos, hablando del VAR? ¿Por qué cree que hay tanta tiradera o por qué se cuestiona tanto a Olimpia en un momento como este?
No voy a hablar específicamente de nadie. Por eso no quise contestar, porque como no conozco a la gente que habló, que me dicen ahí, yo no... Yo creo que vamos a jugar 56 partidos, estamos en 55 conferencias de prensa, más alguna otra conferencia de partidos internacionales, capaz que 70 conferencias de prensa, y nunca he hablado de una persona ni de un colega, nunca. Ustedes son testigos.
Sí he hablado por ahí de un sistema que no me gusta, de un formato, que es normal: a otro le gustará, a mí no. Yo digo que no me gusta, pero no quiere decir que no hemos competido con ese sistema. Y nunca he hablado de un colega, que acá es muy normal hablar del otro. Yo veo que hablan mucho de Olimpia. Yo nunca he hablado de un rival, nunca he hablado de un equipo rival, nunca he hablado de un colega rival, nunca me he metido con un jugador. El presidente nuestro nunca ha hablado de un entrenador rival. Nos manejamos sobre varios códigos, o por lo menos a mí me enseñaron en mi casa que el respeto está por encima de cualquier triunfo, de cualquier éxito o de cualquier enfrentamiento.
Esto es fútbol. Después está el folclore del fútbol, que cada uno trata de presionar de manera diferente. Yo creo que, hablando del VAR, me preguntaba Gerardo que habría que ver el VAR, y yo qué sé, hoy estamos viendo que el VAR... yo he jugado mucho tiempo con VAR y también el VAR se ha equivocado. El error es parte del juego. Lo que no concibo a veces es marcar un error y señalar ese error como que están perjudicando. Yo marqué el otro día, por ejemplo, la pelota que estaba fuera de Edrick, y lo dije no echándole la culpa a los árbitros ni nada, porque nunca hablé de los árbitros. Simplemente no estamos ligando en eso. A veces te favorece y a veces te perjudica.
En cuanto a la jugada puntual del gol, que también me lo preguntan, cuando se opina de una jugada polémica hay que saber la regla. Me decían que el jugador que había hecho el gol no estaba en posición orientada, y no era él el que estaba en posición orientada, era otro jugador que intervenía en la jugada. Entonces hay que saber la regla. A mí me da lástima cuando alguien asevera que se cometió un error reglamentario y da a entender que no entiende la regla. Eso es doloroso, y hasta deja mal parado al periodista, porque seguramente todos ustedes conocen la regla, pero uno que haga una pregunta fuera de lugar hace pensar eso.
Por eso hay cosas que no opino porque no sé y me callo la boca. Cuando opino de algo, lo hago con argumentos, y no quiere decir que sepa todo. A veces hay que tener cuidado con las opiniones. Yo creo que el VAR podría ser una herramienta que ayude, pero siempre el error va a estar. Para lo que viene lo quieren implementar y ojalá colaboremos todos con eso. Será una herramienta más de ayuda al árbitro. Creo que acá hay muy buenos árbitros y que también hay que ayudarlos a capacitarse mejor, como se hace en todo el mundo.
Después, lo que diga un colega, un presidente o alguien involucrado en el fútbol, cada uno es dueño de decir lo que quiera. Estamos en democracia, mientras no faltemos el respeto. Uno acepta siempre las críticas, pero en mi caso yo nunca voy a responder una crítica o un comentario hacia mi persona, por más despectivo que sea, faltándole el respeto a otro. Si algo no me gusta, se lo digo de frente, como se lo dije al señor comisionado cuando le dije que no estaba de acuerdo con lo que habían hecho. Nada más. Así me enseñaron mis padres desde chico: decir las cosas de frente, sin faltarle el respeto a nadie. Y así lo he hecho toda mi vida.