Madrid, España.- Todos los caminos apuntan a que José Mourinho se convertirá en el nuevo entrenador del Real Madrid para la próxima temporada.
Desde España informan que el técnico portugués ya ha sostenido conversaciones con Florentino Pérez para encaminar su llegada al banquillo merengue, sin embargo, Mou ya habría puesto una serie de condiciones para tomar las riendas de los blancos.
De acuerdo con ESdiario, una de las primeras peticiones de Mourinho sería firmar un contrato de dos temporadas, es decir hasta 2028.
Asimismo, se menciona que el luso ha solicitado que la entidad española cuente con la figura de un portavoz, el cual se encargue de dar la cara para referirse a temas que no tengan que ver con la parte deportiva, continuando él como el responsable de asistir a conferencias de prensa.
Control total
En la parte deportiva, Mourinho es enfático y solicita a Florentino Pérez tener el control total del primer equipo en cuanto a alineaciones, decisiones técnicas y el manejo del plantel durante partidos.
Asimismo, Mou regresaría a la capital española con su propio staff técnico, aunque hay varias versiones que apuntan a que Arbeloa podría estar en su equipo de trabajo.
Pide una salida
No obstante, el luso es claro y ha pedido la salida de Antonio Pintus, histórico preparador físico del Real Madrid con gran protagonismo durante la época de Carlo Ancelotti.
La ola de lesiones que ha aquejado el Real Madrid esta temporada mermó por completo el rendimiento del club a lo largo del año y Mourinho busca a alguien de confianza para poder trabajar este apartado.
Asimismo, considera que los jugadores pueden solicitar una segunda opinión médica, considerando que en esta campaña los servicios médicos del club han estado en el ojo del huracán por diferentes situaciones.
Por último, Mourinho le ha hecho saber a Florentino Pérez que quiere que él sea su único interlocutor, manteniendo así una comunicación directa con el presidente del 15 veces campeón de Europa, que ahora deberá de decidir si acepta o no sus condiciones para volver al banquillo blanco.