Tegucigalpa, Honduras-. La ciencia, la experiencia médica y la colaboración internacional convergen en Honduras con la celebración del XXXIV Congreso Centroamericano y del Caribe de Cardiología, uno de los encuentros más importantes para la comunidad cardiovascular de la región.
Después de 18 años, Honduras vuelve a ser anfitrión de este congreso, que reúne a líderes, investigadores y especialistas procedentes de Centroamérica, el Caribe, Norteamérica, Sudamérica y Europa, quienes comparten experiencias y conocimientos con un objetivo común: contribuir a mejorar la salud cardiovascular de la población.
Durante cuatro días, Tegucigalpa alberga una amplia agenda académica con más de 80 conferencias magistrales, simposios, casos clínicos, discusión de guías internacionales y espacios de intercambio científico, permitiendo a los participantes conocer las tendencias y avances que están marcando el presente y futuro de la cardiología.
Conocimiento compartido
El Dr. Haroldo López, presidente de la Asociación de Cardiología destacó la importancia de que el país vuelva a recibir un encuentro de esta magnitud y de fortalecer los vínculos entre los profesionales de la región.
“Honduras vuelve a ser sede después de 18 años y este congreso nos permite intercambiar experiencias, fortalecer lazos y construir planes en común. Además de actualizar conocimientos, queremos seguir haciendo énfasis en la prevención, porque disminuir los factores de riesgo puede ayudarnos a reducir las enfermedades cardiovasculares”, expresó el Dr. Haroldo López Especialista en Cardiología Intervencionista.
El especialista señaló que la agenda aborda algunas de las principales problemáticas que afectan la salud cardiovascular y permite que los países participantes compartan sus propias experiencias. Honduras, por ejemplo, presenta dentro de la programación aspectos relacionados con la situación y el abordaje de la cardiología pediátrica.
Ciencia que conecta a la región
La actualización médica constituye uno de los pilares del encuentro. La agenda científica fue estructurada tomando como referencia las patologías y factores de riesgo de mayor frecuencia, entre ellos la enfermedad aterosclerótica, falla cardíaca, infarto de miocardio, hipertensión arterial, obesidad, alteraciones del colesterol y triglicéridos, síndrome metabólico y diabetes.
El Dr. Mauricio Varela, médico cardiólogo y coordinador científico del comité organizador, explicó que el congreso cuenta con alrededor de 10 a 15 ejes centrales y la participación de 48 conferencistas extranjeros, quienes aportan conocimientos, investigaciones y experiencias desarrolladas en distintos países.
“Esta es una oportunidad extraordinaria. Tenemos 48 invitados extranjeros que vienen a compartir su investigación, conocimiento y las experiencias de sus países. La cardiología cambia año con año y este encuentro nos permite acercarnos a esos avances y aprovecharlos desde nuestra propia región”, manifestó el Dr. Mauricio Varela Especialista en Cardiologia
Los participantes también tienen la oportunidad de profundizar en nuevas alternativas terapéuticas, medicamentos, intervencionismo cardíaco, métodos diagnósticos y avances relacionados con la genética, áreas que continúan transformando la manera en que se diagnostican y tratan las enfermedades cardiovasculares.
Por su parte, el Dr. Daniel José Piñeiro, catedrático de Medicina de la Universidad de Buenos Aires y expresidente de la Federación Mundial del Corazón, quien participa desde Argentina y aborda la crisis cardiovascular global asociada a la obesidad. resaltó el valor de los encuentros regionales para analizar los problemas de salud desde la realidad particular de cada país y comunidad.
“La salud cardiovascular global es muy importante, pero también lo son las asociaciones regionales que permiten discutir los problemas de cada país y de cada comunidad. Este es un gran encuentro porque genera ese intercambio y nos permite trabajar juntos frente a desafíos que requieren respuestas cada vez más integrales”, señaló el Dr. Daniel Piñeiro, Especialista en Cardiología.
Durante su participación, el especialista advirtió sobre el crecimiento de la obesidad como factor de riesgo y la necesidad de actuar desde edades tempranas. Según explicó, su aumento durante las últimas tres décadas representa un desafío importante no solo por su relación con las enfermedades cardiovasculares, sino también con la diabetes y otras patologías.
Prevención y conocimiento para el futuro
La prevención ocupa un lugar central dentro del congreso. Los especialistas coinciden en que los avances médicos deben ir acompañados de hábitos saludables y una mayor conciencia sobre factores de riesgo como la hipertensión, obesidad, sedentarismo, colesterol elevado, diabetes y tabaquismo.
Desde España, el Dr. Luis Rodríguez Padial, cardiólogo clínico del Hospital Universitario de Toledo, destacó la calidad científica del encuentro y la oportunidad que representa para intercambiar experiencias directamente entre especialistas.
“Estos congresos son muy importantes porque permiten establecer colaboraciones, formarnos y mantenernos actualizados. Cada especialista aporta desde el área que mejor conoce y ese intercambio directo ayuda mucho a mejorar la práctica médica y, finalmente, la atención que reciben los pacientes”, expresó el Dr. Luis Rodríguez Padial Especialista en Cardiología.
El especialista español también enfatizó que una alimentación saludable, la actividad física y los controles médicos periódicos constituyen herramientas fundamentales para disminuir el riesgo cardiovascular y detectar oportunamente factores como la hipertensión y el colesterol elevado.
De esta manera, el XXXIV Congreso Centroamericano y del Caribe de Cardiología posiciona a Honduras como escenario de un diálogo científico de alcance internacional y fortalece los vínculos entre sociedades médicas y profesionales que comparten un mismo desafío: trasladar los avances de la ciencia a una mejor prevención, diagnóstico y tratamiento para la población.
Más allá de las conferencias, el encuentro deja como mensaje la importancia de trabajar de manera conjunta, fortalecer la prevención y mantener una actualización permanente frente a enfermedades que continúan representando uno de los principales retos para la salud pública.