El gobierno ofreció hasta tres millones de lempiras por los asesinos del periodista y coordinador de noticias de HRN, Ángel Alfredo Villatoro.
Mientras, la cúpula policial se mantenía ayer en sus cargos, pese a la ineficiente labor en el manejo de este caso que ha conmocionado al país.
Aunque se esperaba que por dignidad la cúpula policial renunciara o el gobernante anunciara su destitución, la recompensa fue la única medida anunciada ayer en la reunión de emergencia del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa en Casa Presidencial.
Las autoridades ofrecieron la recompensa para quienes brinden información que permita la captura de los autores intelectuales y materiales del repudiable crimen.
Villatoro fue encontrado asesinado la noche del martes en los alrededores de la colonia Las Uvas, luego de haber sido secuestrado el pasado miércoles 9 de mayo cuando se conducía a iniciar el “Diario matutino” de HRN.
El destacado comunicador apareció asesinado horas después de que el propio presidente Porfirio Lobo confirmara que existían pruebas (videos) que indicaban que estaba con vida.
Reunión
Lobo se reunió de emergencia con el titular del Congreso Nacional (CN), Juan Orlando Hernández; el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Jorge Rivera; el ministro de Seguridad, Pompeyo Bonilla; el titular de Defensa, Marlon Pascua; la coordinadora de fiscales del Ministerio Público (MP), Danelia Ferrera; y los jefes de la Policía y Fuerzas Armadas.
En declaraciones a los medios de comunicación, el titular del poder Ejecutivo aseguró que la democracia, la justicia, los hondureños y las autoridades prevalecerán sobre los criminales.
“Dentro del dolor y la consternación que nos embarga, debo reiterar mi convencimiento de que la democracia, la justicia, el pueblo hondureño y las autoridades legítimas prevalecerán sobre el crimen y los criminales”, afirmó.
Lobo sostuvo que el “gobierno tiene toda la determinación por recuperar la seguridad para los hondureños y hondureñas, y así defender su vida”, aunque no dio a conocer ninguna medida encaminada para ello.
Para el caso, el Comisionado de Derechos Humanos (Conadeh) ha cuestionado que ni siquiera ha existido voluntad de depurar la Policía Nacional, ente contaminado por la corrupción y con fuertes nexos con el crimen organizado.
“Estamos haciendo todo lo posible para llegar al final de este crimen antes que todo y se ofrece una recompensa de hasta tres millones de lempiras para toda información válida que conduzca a la captura de los autores de la muerte del Periodista Ángel Alfredo Villatoro Rivera”, dijo Lobo.
El gobierno anunció la habilitación de la línea telefónica 2222-1111 para recibir cualquier información sobre el crimen “con toda confidencialidad”, al tiempo que llamó a los hondureños a unirse contra la delincuencia y a defender la vida.
Protocolo
Sobre el particular, el vocero de la secretaría de Seguridad, Héctor Iván Mejía, afirmó que habrá reacciones del gobierno que “poco a poco” se irán materializando para frenar los ataques a la prensa y disminuir los índices delincuenciales.
Mejía sostuvo que unidades especializadas que están fuera del país manejarán mediante un protocolo especial las informaciones que pueda brindar la ciudadanía para dar con el paradero de los asesinos.
“Ya Honduras no es igual, van a haber reacciones, van a haber decisiones, poco a poco se van a ir viendo estas decisiones y estas acciones que se van a tomar, ya la situación para nosotros no es igual, pero esta situación se va aclarar, vamos a identificar quiénes están tras este asesinato”, aseguró el vocero de Seguridad.
Mejía tampoco aclaró de qué forma se aclarará el crimen, en virtud de que el propio presidente Lobo Sosa, meses atrás, reconoció ante directores de medios de comunicación que en investigación tienen cero.
Desde esa declaración, en la Dirección Nacional de Investigación Criminal (DNIC) nada ha cambiado.
Consultado sobre por qué no se tomaron las suficientes medidas para evitar el asesinato de Villatoro, el vocero de Seguridad sostuvo que “lo que sucede es que cuando alguien está privado de libertad hay circunstancias y escenarios, hay protocolos que se deben seguir porque lo esencial para la autoridad y la familia es liberar a un privado de libertad, a un secuestrado, con vida”.
Mejía no explicó por qué la policía cometió errores garrafales, como revelar pruebas de vida o develar ante los medios de comunicación la identidad de personas detenidas para efectos de investigación.
Algunas personas que fueron detenidas, horas más tarde fueron puestas en libertad.
Ayer, la autoridad también reveló la identidad de dos detenidos, quienes ahora podrían exponerse, tanto ellos como sus familias, a amenazas de los grupos criminales en caso de que decidan aportar elementos para la investigación.