Más de 25 mil aficionados despidieron ayer a Wilmer Velásquez en medio de una gran fiesta olimpista.
El Nacional se llenó, en las cuentas se registraron poco más de 19 mil aficionados, pero en las gradas habían muchos más. Todos celebraron y corearon el nombre de Wilmer o del Matador, pero la Ultra Fiel se llevó el show, con enormes mantas en honor a Wilmer.
Muchas leyendas exaltaban el carisma del gran jugador Wilmer en su carrera y que el balón lo extrañará mucho. “Te vas de las canchas, pero no de los corazones de la hinchada”, decían varias camisas blancas que la familia de Wilmer usó para esta inolvidable despedida.
Luces pirotécnicas lucieron en el Nacional poco antes de que un inesperado apagón llegara cuando expiraba el partido, eso fue el punto negro del último adiós del Matador, que se aprestaba a despedirse con su vuelta olímpica. Fue una lástima.
La afición se llevó los aplausos porque los que llegaron a despedir al Matador se portaron a la altura, pero como siempre hay un pelo en la sopa, fue lamentable la invasión al terreno de algunos aficionados que terminaron con la fiesta. Sin embargo, el olimpismo y otros amantes del fútbol le demostraron a Wilmer que nunca se le olvidará.