Con la alegría que las caracteriza y el sentimiento de hermandad que las une, el Club de Jardineras de Tegucigalpa festejó la semana pasada la tradicional posada navideña.
La residencia de Sara Isabel Castillo fue el recinto ideal para albergar a las distinguidas damas que además llevaron a cabo su reunión mensual y el intercambio de regalos, en el cual se entregan plantas que han cuidado amorosamente para ofrecer un obsequio inolvidable a sus compañeras.
La velada inició con el cántico de las notas tradicionales de una posada donde todas revivieron ese hermoso espíritu de la Navidad que radica en el nacimiento del señor Jesús.
Las convocadas departieron durante largas horas donde recordaron los éxitos que obtuvo el club durante este año y cada una de la experiencias satisfactorias de las cuales fueron copartícipes en cada uno de sus encuentros mensuales.