Retornar al trabajo luego de disfrutar de un período de vacaciones parece ser algo más bien complicado para la mayoría de los profesionales. Y es que pasar una semana lejos de la oficina, el estrés y las preocupaciones laborales se transforman en una instancia de relajación que muchos anhelan.
“Si bien las vacaciones ayudan a los empleados a desconectarse de la rutina diaria, lo cierto es que también debiera ser un período para energizarse y replantear las metas que se pretendan lograr al retomar las actividades”, indicó la experta en recursos humanos, Doris Rivas, quien también agregó que las vacaciones representan la antirrutina, significan, en cierta manera, un período de realización de lo que soñamos y planificamos durante el año. Por eso, retornar al trabajo no resulta siempre una tarea fácil e, incluso, muchas veces significa un shock.
Se recomienda comenzar a trabajar gradualmente e ir estableciendo propósitos a medida que pasen lo días. Los objetivos deberán organizarse en la primera semana y no todo en el primer día.
Síndrome posvacacional
Quien padezca de este síndrome será incapaz de reencontrarse con las obligaciones de su puesto de trabajo al 100%.
Últimamente este problema está dando mucho de qué hablar, ya que las jornadas laborales son largas y es difícil conciliar la vida laboral con la familiar.
El estrés, el malestar psíquico, la tristeza, la irritabilidad, la desmotivación, e incluso la depresión son algunos de los síntomas que padecen muchos trabajadores cuando retoman sus obligaciones en la oficina después de haber disfrutado de un período vacacional intenso.
Las empresas tienen que estar alerta, ya que corren el riesgo de que se reduzca la productividad de sus empleados, por tanto, es necesario observar cuáles son los factores que pueden estar provocando esta situación de malestar.
Este síndrome es un estado de ánimo que dura más o menos tiempo tras la vuelta a la rutina, por lo que es conveniente seguir las pautas adecuadas para evitar caer en él. Para impedir que nuestro ánimo se venga abajo al regreso de las vacaciones es importante empezar sin prisas e ir aumentando paulatinamente el ritmo de trabajo, no puede pretender recuperar el trabajo acumulado en solo una semana.
Recomendaciones
- Debe tener claro qué recursos o capacidades necesita para continuar el logro de sus metas y en base a eso establecer su agenda.
- Mantener una actitud positiva ayuda a enfrentar mejor el estrés y las tensiones que surjan en el seno del trabajo. No hay que pensar en lo lejos que está el próximo período de vacaciones, sino concentrarse en los pasos inmediatos a seguir y pensar que vuelve al trabajo con las pilas cargadas.
- Priorizar las tareas le ayudará a establecer unas pautas de funcionamiento que regulen una posible depresión posvacacional. Es importante no intentar abarcar todas las tareas pendientes a la vez ni leer los correos electrónicos de golpe. Lo ideal es poder establecer un orden dentro de la planificación, abordando primero aquellas cosas que necesiten una respuesta inmediata. Por otro lado, si el día de la incorporación al trabajo es un lunes la sensación de depresión puede ser mayor. Una buena idea es hacer la vuelta un día diferente de la semana. Así el impacto psicológico que puede provocar la vuelta a la oficina será menor.
- Es importante establecer, tras la llegada, una comunicación fluida con los compañeros. Pues eso hará más llevaderos los primeros días de trabajo. Para ello una primera reunión informal con los colegas y equipo logrará que tenga una perspectiva rápida de lo que ha sucedido en su ausencia y le dará una idea de los asuntos urgentes a la hora de elaborar la agenda inmediata.
- Es conveniente intentar no alargar las vacaciones hasta el último minuto, ya que eso supone que se empiece la jornada laboral sin descansar lo suficiente y combinando el estrés en el hogar con el laboral.
- Estructurar de manera progresiva las responsabilidades genera una sensación de control que contribuye a su equilibrio. Es importante que, una vez incorporados a su puesto de trabajo, comience a trabajar de manera gradual, teniendo en cuenta que su rendimiento irá aumentando poco a poco.
- El email probablemente se encontrará colapsado; lo principal será sentarse en el puesto y asumir calmadamente las funciones.
El ejercicio, las actividades de ocio en el tiempo libre y técnicas de relajación pueden hacer menos cuesta arriba la vuelta a la rutina. Una buena alimentación y las horas de descanso necesarias son indispensables para conseguir un buen estado de ánimo. La adaptación puede ser más o menos costosa, pero debe tener claro que es un estado pasajero y que sentir algo de estrés es normal.
Agarre el ritmo
La incorporación al trabajo después de las vacaciones siempre resulta difícil. Volver a la rutina laboral después de una etapa de relax puede convertirse en mucho más que una reticencia perezosa; para muchos se convierte en un verdadero sacrificio.