Tegucigalpa, Honduras.- Los vendedores del mercado Perisur siguen a la espera de que la terminal de buses comience a funcionar, luego de más de una década desde que el proyecto quedó inconcluso y pese a las promesas de distintas administraciones de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC).
La terminal, ubicada en colonia Loarque, al sur de Tegucigalpa, fue concebida para concentrar las unidades que cubren las rutas hacia el departamento de Valle, Choluteca y diferentes municipios de Francisco Morazán, con la expectativa de aumentar el movimiento comercial en el mercado y contribuir al ordenamiento del transporte.
Sin embargo, el proyecto continúa sin entrar en operaciones y los locatarios cuestionan que, pese al paso de los años, todavía no exista una fecha concreta para recibir a los buses.
Ante los cuestionamientos, el alcalde Juan Diego Zelaya explicó que se ha avanzado con los locatarios y con los transportistas. "Está el puente Germania y un paso a desnivel que se va a construir, entonces es un tema integral que tenemos que coordinar también con la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT)”.
Uno de los inconvenientes para terminar el proyecto es el presupuesto. Belinda Pavón, asesora del Despacho Municipal, indicó que la Alcaldía necesita conseguir recursos adicionales para completar las obras que permitirían habilitar el espacio.
“Sobre el presupuesto pendiente, buscar unos cuatro millones para terminar y arrancamos”, señaló Pavón.
Pero incluso si se consigue el dinero, la administración municipal reconoce que existe otro problema: lograr que los transportistas trasladen efectivamente sus unidades hasta Perisur.
“El obstáculo es de la Alcaldía, porque hay una ordenanza, pero no obliga al transporte. Y si no lo obliga, nadie se va a ir operar”, explicó la funcionaria.
La situación mantiene en espera a los locatarios, quienes durante años han sostenido que la llegada del transporte interurbano es fundamental para aumentar el flujo de compradores y reactivar las ventas del mercado.
El alcalde había señalado anteriormente que Perisur podría utilizarse para evitar que los buses provenientes del sur ingresen hasta el centro de la capital y permanezcan en el sector del mercado.
Para concretar esa medida, la Alcaldía deberá definir qué empresas y rutas serán trasladadas. Pavón explicó que la prioridad está puesta en el corredor sur, aunque será necesario establecer acuerdos con otras empresas para complementar el sistema.
“Nosotros necesitamos que sea el corredor del sur, porque es la salida. Pero tenemos que hacer alianza con otras empresas para que nos alimenten”, manifestó.
De acuerdo con el estudio municipal, en el corredor sur operan alrededor de 370 unidades que cubren rutas hacia el departamento de Valle, Choluteca y parte de Francisco Morazán; sin embargo, la capacidad del predio no permitiría recibir a toda esa flota.
“Para el corredor del sur somos 370 unidades que van a Valle, Choluteca y parte de Francisco Morazán. Pero queremos llevar más o menos unas 200 unidades porque es pequeño el predio”, detalló Pavón.
La propuesta contempla dejar fuera de ese traslado a algunas rutas de recorridos más cortos, entre ellas Santa Ana, Ojojona, San Buenaventura y parte de Sabanagrande; estos buses podrían continuar ingresando a la ciudad.
El problema es que actualmente las unidades no se concentran en un solo punto. Algunas rutas llegan a la Séptima Avenida, otras operan en Villa Adela y otras se encuentran en el sector del mercado Zonal Belén, por lo que la terminal de Perisur todavía no cumple la función para la que fue concebida.
La fecha de apertura tampoco está definida. Pavón sostuvo que la puesta en funcionamiento dependerá principalmente de conseguir los recursos pendientes y de resolver el mecanismo para obligar o incentivar el traslado de los transportistas.
“Eso depende más del dinero que nos falta que de la ordenanza que nos obligue a su traslado. Cuando estamos con eso, es posible que sea el otro año, porque el mercado está bien saturado. Hay trabajo por todos lados, pero ya vamos encaminados”, indicó.
La obra comenzó a construirse en 2014; no obstante, hay retrasos y los vendedores han reclamado que la falta de transporte limita el movimiento comercial del mercado.