Tegucigalpa, Honduras.- Más de una década después de que se anunciara como la solución para ordenar el transporte interurbano de la zona sur de la capital, la terminal de transporte de Perisur permanece sin operar y convertida en un proyecto inconcluso. Locatarios aseguran que la obra quedó nuevamente en el abandono en la actual administración del alcalde Juan Diego Zelaya.
La obra, ubicada en las cercanías del mercado Perisur, fue planificada para concentrar las rutas con destino a Choluteca, Valle y municipios del sur de Francisco Morazán, pero nunca prestaron el servicio a pesar de los millonarios recursos invertidos.
Los vendedores denunciaron que durante la administración del alcalde Juan Diego Zelaya el estacionamiento de la terminal permanece abandonado, a pesar de que Zelaya prometió reunirse con los comerciantes con el fin de reiniciar el proyecto.
"Pensamos que con el cambio de administración iban a terminar la terminal, pero todo quedó igual o peor. No hemos visto avances", Patricia Sánchez, locataria del mercado Perisur.
El alcalde Juan Diego Zelaya afirmó en febrero que se reuniría con los locatarios de Perisur; sin embargo, hasta los momentos no hay avance.
Mediante un recorrido, EL HERALDO constató que el sector asignado a la terminal de buses refleja un panorama de abandono, sin personas trabajando y el edificio abandonado.
La terminal comenzó a construirse en 2014 con la promesa de entrar en funcionamiento ese mismo año, sin embargo, distintos problemas administrativos, cambios de gobierno municipal y modificaciones al proyecto retrasaron su conclusión.
En 2021 se informó que la obra registraba un 95 % de avance y que se desarrollarían pruebas piloto para iniciar operaciones, pero la apertura nunca ocurrió.
"Nos prometieron desarrollo, más clientes y mejores condiciones, pero después de tantos años seguimos esperando. Solo recibimos promesas", manifestó un vendedor.
Los locatarios hicieron un llamado a la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) para definir el futuro del proyecto y evitar que la infraestructura continúe deteriorándose por falta de uso.
También solicitaron que se reactive la inversión necesaria para concluir las obras pendientes y habilitar definitivamente la terminal de transporte. El edificio permanece cerrado y sin cumplir el propósito para el que fue construido, convirtiéndose en uno de los proyectos municipales con mayor retraso en la capital.
La planificación del proyecto contemplaba que las unidades provenientes de Choluteca, Valle y municipios del sur de Francisco Morazán dejaran de ingresar hasta otros puntos de la capital y concentran sus operaciones en ese sector.
En sus primeros planteamientos, la llamada megaterminal de Perisur tendría capacidad para alrededor de 200 unidades de transporte interurbano que cubren la zona sur de Honduras.
Posteriormente, con los avances del proyecto, se informó que el área de parqueo tendría espacio para unas 68 unidades estacionadas al mismo tiempo, además de los buses que llegarían para abordar y bajar pasajeros.
La idea era que las rutas que actualmente circulan por calles del centro de Tegucigalpa y Comayagüela fueran trasladadas a Perisur, permitiendo descongestionar la ciudad y generar mayor movimiento comercial para los locatarios del mercado.
Además, se anunciaron nuevas inversiones para completar la terminal y rehabilitar el mercado Perisur; sin embargo, los trabajos avanzaron lentamente y volvieron a paralizarse.
Los comerciantes consideran que mantener la terminal cerrada representa una oportunidad perdida para dinamizar las ventas y mejorar el ordenamiento vial en ese sector de la capital.
Además, señalaron que el mercado continúa operando con baja afluencia de compradores, una situación que esperaban revertir con la puesta en funcionamiento de la terminal.