“Doña Martha” coge dos raciones de masa de maíz y con sus hábiles manos la transforma inmediatamente en una enorme bola blanca amarillenta.
Presiona fuertemente el centro de la masa con su pulgar para dejar un agujero, que sirve de refugio para el relleno de quesillo blanco que mantiene en su otra mano.
Cierra la bola y la palmea, de tal manera que la masa queda atrapada en una secuencia de aplausos, hasta dejarla completamente plana y uniforme.
Lanza la masa a las planchas de aluminio y el calor de las llamas hace que aquella combinación adquiera un sabor celestial.
En tanto el quesillo se derrite y se escapa por las orillas del maíz, el humo de la cocción se esparce por toda la Plaza Central de la capital para deleitar a los presentes.
Así transcurrió la onceava edición de las Recreovías por la Paz en el casco histórico, donde además de las muestras culturales y artísticas se desarrolló el primer festival dedicado a la pupusa salvadoreña.
Plato típico
El evento gastronómico regional estuvo respaldado por la presencia del embajador de El Salvador en Honduras, Carlos de Jesús Pozo.
“Le damos gracias a la Secretaría de Cultura por todo el apoyo y al pueblo hondureño que siempre degusta nuestras pupusas”, externó Pozo.
El diplomático refirió que desde el 2005, el alimento fue nombrado como el platillo típico de El Salvador, y desde entonces, el segundo domingo de noviembre se celebra el Día Nacional de la Pupusa en su país.
En ese sentido, la plaza se atestó de mujeres y un centenar de círculos de masas de maíz cocinándose sobre las planchas de aluminio.
Asimismo, los organizadores efectuaron diversos concursos, como el comelón de pupusas, la pupusa más rápida y la pupusa más grande.
En tono jocoso, Pozo comentó que el récord del comelón lo posee una persona que devoró 51 pupusas en diez minutos.
Tampoco faltaron las actividades recreativas, culturales y artísticas que se ofrecen en el circuito cerrado temporal en el centro histórico.
Año cultural y artístico
Las actividades conformaron la última de una serie de jornadas del 2013 que se desplegaron religiosamente el tercer domingo de cada mes.
Luego del lanzamiento en febrero, se hizo un homenaje a los deportistas en marzo, mientras que la actividad de abril fue un tributo a la herencia africana.
La diversidad cultural fue el tema central de los eventos de mayo, secuencia que continuó en junio con el intercambio educativo cultural. Y en julio sobresalió como el mes de la identidad nacional.
En agosto, la Secretaría de Cultura eligió a los voceros de la paz, donde destaca la periodista de EL HERALDO, Patricia Cálix.
Las fiestas patrias se vivieron con gran fervor en septiembre, mientras que en octubre se celebró el mes de la cultura.
Las Recreovías por la Paz es un proyecto de esparcimiento urbano promovido por la Secretaría de Cultura, Alcaldía Municipal, Comité de Centros Históricos y la Cooperación Española.