Tegucigalpa, Honduras.- La represa La Concepción, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua potable para el Distrito Central (DC), ya se encuentra por debajo del nivel que las autoridades han establecido como crítico.
Su capacidad se encuentra en 24.84%, por debajo del umbral de 25%, mientras que Los Laureles registra 25.77%, apenas 0.77 puntos por encima de ese límite.
El xgerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), Roberto Zablah, explicó que alcanzar ese nivel implica que la represa debería ser retirada de servicio para garantizar que el agua que se distribuya pueda ser tratada adecuadamente.
“Al llegar al nivel crítico, hay que sacarlo de servicio porque ya no es posible convertirla en agua potable. Hay varias etapas. La etapa máxima, cuando está a su máximo nivel, no tiene ningún problema, se le aplican los químicos y sale ya potable", aseguró.
No obstante, explicó que "a medida va bajando, llega a un nivel que hay que duplicar el tratamiento de los químicos, pero llega un momento, como ahorita, que ya no es posible tratarla con químicos, sino que es sacarla de servicio total”.
Zablah consideró que prolongar el uso de la represa por debajo de ese nivel incrementaría los riesgos para el tratamiento del agua destinada al consumo humano.
“Creo que tal vez podría ser, tal vez si se la están jugando, tal vez llegar hasta que este en un 20%, pero de ahí para adelante sería lo desastroso totalmente. En ese punto, no se garantiza esa agua para consumo humano”, afirmó.
La Alcaldía aún no contempla sacarla de servicio
Aunque La Concepción ya se encuentra por debajo del nivel crítico señalado, la Alcaldía del Distrito Central no contempla por ahora dejar de utilizar el agua de la represa.
Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo (Simger) explicó que una de las medidas adoptadas ha sido modificar la frecuencia de distribución para prolongar las reservas.
“El cambio en horario de distribución es la medida que se puede tomar en el embalse para que nos dure más tiempo”, informó Quiñónez.
Cabe recordar que, a partir del 20 de septiembre, los racionamientos pasarán de 9 a 12 días. Es decir que, los capitalinos estarían recibiendo el vital liquido apenas dos veces al mes.
Sobre la posibilidad de retirar la represa de servicio, el funcionario respondió que esa medida todavía no está contemplada: “Aún no, porque vamos a tener que sobre explotar los embalses”.
Quiñónez explicó que mantener el uso del agua remanente implica incrementar el tratamiento químico: “usar esa agua remanente implica usar más químicos para tratarla”, señaló.
Medidas
Para Zablah, una vez que la represa quede fuera de servicio, la atención inmediata tendría que concentrarse en recuperar otras fuentes de agua para compensar la pérdida de suministro.
“Cuando la represa ya llega a un punto crítico y que tienen que ir saliendo de operaciones, la única esperanza que tienen los capitalinos es de que aceleren la rehabilitación de algunos pozos que estaban, que no estaban en servicio y acelerar la perforación de nuevos pozos”.
El exgerente del SANAA estimó que los pozos podrían aliviar parte de la situación, aunque advirtió que no representan por sí solos una solución para garantizar el abastecimiento total de la ciudad.
“La perforación de pozos podría aliviar la situación como en un 40% a lo sumo, porque la solución no son los pozos, pero eso es lo que tenemos de inmediato ahorita. Tal vez entre 40 y 50%", indicó.
El nivel de La Concepción coloca a la capital ante uno de los escenarios más delicados de la actual crisis hídrica. Mientras el embalse ya se encuentra por debajo del 25%, Los Laureles se acerca al mismo límite.
Sin embargo, las autoridades deberán determinar cuánto tiempo más pueden mantener en operación las fuentes actuales sin comprometer la disponibilidad y el tratamiento del agua.