Tegucigalpa, Honduras.- La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) puso en marcha este viernes el teletrabajo para algunos de sus empleados, como parte del nuevo esquema laboral que estará vigente hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, la medida no aplica a todo el personal: quienes realizan atención directa a ciudadanos, labores de campo, aseo, emergencias u otras funciones que requieren presencia física deben continuar acudiendo a sus puestos de trabajo.
La medida, según la comuna, es para reducir el consumo de combustible y contribuir a disminuir el tráfico en Tegucigalpa y Comayagüela.
El anuncio se realizó el pasado 29 de septiembre y está prevista hasta el 31 de diciembre de 2026. Según lo informó la Alcaldía el pasado 28 de septiembre, la primera jornada será de lunes a jueves de 7:00 de la mañana a 3:00 de la tarde, mientras que la segunda comprenderá de 8:00 de la mañana hasta 4:00 de la tarde.
La tercera jornada será de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde y la cuarta de 10:00 a.m. a 6:00 p.m. Con esta distribución, la Alcaldía busca controlar de forma escalonar los horarios de entrada y salida para reducir la concentración de vehículos en horas pico.
El alcalde, Juan Diego Zelaya, explicó que la primera jornada de teletrabajo se desarrolló este viernes, con la excepción de los empleados que deben mantener atención presencial a los ciudadanos o cumplir labores que requieren su presencia física.
“Los viernes es teletrabajo, hoy es viernes y los que tienen que ir a trabajar, que tienen que dar alguna atención al cliente, fueron; los demás, teletrabajo”, señaló Zelaya.
La disposición busca reducir los desplazamientos de los empleados municipales hacia las oficinas durante los viernes y disminuir el consumo de combustible en vehículos particulares de trabajadores como la flota institucional.
De lunes a jueves, la estrategia cambia y los empleados son distribuidos en diferentes horas de entrada y salida. Según el alcalde, alrededor de 400 trabajadores ingresan a las 7:00 de la mañana y otros 400 a las 8:00, mientras el resto se distribuye en las jornadas posteriores.
La programación municipal contempla cuatro horarios escalonados, de manera que no todo el personal se movilice hacia las instalaciones de la comuna en las mismas horas. La medida también pretende distribuir los desplazamientos durante los momentos de mayor congestión vial.
Para la Alcaldía, reducir la cantidad de vehículos que se movilizan simultáneamente puede generar un doble efecto: disminuir el tiempo que los empleados permanecen en el tráfico y reducir el combustible utilizado durante esos recorridos.
“Y si ayudamos a aliviar el tráfico, ahorramos tiempo y también ahorramos combustible”, afirmó Zelaya.
El esquema forma parte de las acciones adoptadas por la municipalidad ante el incremento registrado en el precio de los combustibles. La comuna señaló que busca racionalizar el consumo, reducir gastos operativos y optimizar los recursos disponibles.
Las medidas no implican que todas las dependencias municipales cierren sus puertas los viernes. De acuerdo con la disposición, el personal que atiende directamente a la población, realiza labores de campo, aseo, emergencias u otras funciones que requieren presencialidad debe continuar trabajando según la programación de cada dependencia.
Además del cambio en las jornadas laborales, la AMDC ordenó otras acciones internas para disminuir el consumo de recursos. Entre ellas se encuentra el uso racional de la flota vehicular, mayores controles sobre el combustible y la utilización de alternativas digitales cuando los trámites o reuniones no requieran presencia física.
“Estamos dando instrucciones a lo interno para bajar el consumo de aires acondicionados”, detalló el edil.
Agregó que “si nosotros lo hacemos, si lo hace la empresa privada, si lo hace el Gobierno central, entonces entre todos podemos empujar esta carreta”, consideró el alcalde.