Tegucigalpa, Honduras.- El puente elevado Papa Francisco, construido sobre el anillo periférico de Tegucigalpa, alcanza un avance físico del 72 %, según informó la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC).
Las autoridades prevén que la obra esté finalizada el próximo 30 de enero, unos días después de iniciado el período administrativo 2026-2030.
De acuerdo con la comuna capitalina, en los últimos días se ha concluido una de las fases más importantes del proyecto, relacionada con la estructura principal del paso elevado que conecta con el sector sur de la capital.
“Con la fundición del último tramo de la segunda viga del puente Papa Francisco, culminamos la losa derecha que conduce hacia la zona sur de la capital”, indicó la municipalidad a través de sus redes sociales, al destacar el avance en la obra civil.
El proyecto, ubicado en las inmediaciones de la salida hacia la aldea Mateo, es considerado uno de los más relevantes de la actual administración municipal y busca mejorar la fluidez vehicular en uno de los puntos más congestionados del anillo periférico, donde a diario se registra una alta carga de tránsito.
Cabe recordar que el alcalde capitalino, Jorge Aldana, había prometido inicialmente que el puente estaría concluido en junio de 2025. Sin embargo, más de medio año después, los trabajos aún no han finalizado.
Posteriormente, la alcaldía informó que la entrega total del proyecto se reprogramó para finales de 2025 o inicios de 2026, con la habilitación parcial de algunos carriles mientras se completaban las demás etapas de construcción.
Las autoridades municipales han explicado que los retrasos en la obra se deben a factores como las lluvias, ajustes administrativos y compromisos financieros pendientes, situaciones que impactaron el ritmo de ejecución del proyecto.
El puente Papa Francisco representa una inversión cercana a los 500 millones de lempiras y está diseñado para descongestionar el tránsito en la intersección del anillo periférico con la carretera hacia la aldea Mateo y la calle Los Alcaldes.
Actualmente, uno de los carriles del paso elevado opera de forma provisional en ambos sentidos, lo que ha permitido reducir parcialmente la carga vehicular en la zona, mientras continúan los trabajos en el resto de la estructura.
Pese a este alivio temporal, pobladores de la aldea Mateo señalan que los desvíos implementados siguen afectando su movilidad, obligándolos a realizar retornos hasta los puentes de Las Casitas y Los Laureles para ingresar o salir de la capital.
Los residentes aseguran que estas rutas alternas incrementan los tiempos de traslado y generan un mayor gasto de combustible, especialmente para quienes se desplazan a diario por motivos laborales o comerciales.
Según datos de la Alcaldía Municipal, por este sector del anillo periférico se movilizan semanalmente más de 470 mil conductores, quienes se beneficiarán directamente una vez que el puente Papa Francisco entre en operación total y se habiliten todos sus carriles.