Tegucigalpa, Honduras.- La falta de pago a empresas constructoras mantiene detenidas obras clave en el Distrito Central y afecta directamente a trabajadores del sector, advirtió el presidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico), Gustavo Boquín.
Entre los proyectos detenidos se encuentran los programas de bacheo, que permanecen completamente paralizados, mientras las calles de la capital continúan deteriorándose.
El puente desnivel Papa Francisco, a inmediaciones de la salida a Mateo, considerado un proyecto estratégico para la conectividad de la ciudad, avanza a medio vapor, luego de que solo se abonara una parte mínima a los contratistas el pasado 31 de diciembre, explicó Boquín.
El programa de mantenimiento de carreteras no pavimentadas, que beneficia a varias aldeas, también se encuentra parcialmente detenido. Solo se ejecuta lo que ya estaba comprometido en las estimaciones, y algunas empresas han rescindido contratos ante la falta de pago.
Además, no se ha lanzado ninguna licitación para 2026, ni de los programas de bacheo ni de mantenimiento de la red vial no pavimentada, generando incertidumbre sobre la continuidad de las obras.
Tampoco se han publicado licitaciones para megaproyectos, y no existe claridad sobre el plan de inversión para este año, lo que pone en riesgo la ejecución de obras que podrían dinamizar la economía del municipio.
A nivel nacional, la deuda con el sector construcción supera los 5 mil millones de lempiras, según cifras de la Chico. “Solo en el Distrito Central hablamos de unos 800 millones, y aun así no se entiende por qué no pueden ir abonando cuando hay recursos”, enfatizó Boquín.
El titular de la cámara señaló que esta situación afecta no solo a las empresas, sino también a miles de obreros que dependen de los pagos de estas obras para sostener a sus familias.
Boquín hizo un llamado al gobierno a transparentar el manejo de los fondos y a priorizar los pagos pendientes, especialmente en el Distrito Central, donde la paralización de obras ha generado malestar ciudadano.
La crisis se agrava con el deterioro progresivo de la infraestructura, lo que podría incrementar los costos futuros si no se retoman los trabajos de manera inmediata.
El sector construcción, considerado un motor importante de la economía hondureña, advierte que el atraso en los pagos compromete tanto la inversión privada como la confianza en las instituciones.
Si esta situación continúa, las empresas podrían verse obligadas a detener por completo los proyectos, lo que afectaría el desarrollo de la capital y la generación de empleo.
Los ciudadanos se han quejado que los proyectos se desarrollan muy lento y que impacta en la movilidad, la seguridad vial al momento de mivilizarse a los diferentes destinos de la ciudad.
Boquín insistió en que se necesita un plan claro y efectivo de pagos, así como el lanzamiento de nuevas licitaciones, para evitar que la deuda siga afectando al sector.
Más de 20 proyectos de infraestructura ejecutados en el Distrito Central se encuentran paralizados debido a la deuda que ronda los 800 millones de lempiras, concluyó el titular de la Chico.