Tegucigalpa, Honduras.- Médicos Sin Fronteras (MSF) puso en marcha un nuevo proyecto para fortalecer la respuesta contra el dengue en Tegucigalpa, con una estrategia enfocada en la detección temprana de casos, la atención oportuna de pacientes y el fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica en barrios y colonias de la capital.
La iniciativa se desarrollará en coordinación con la Secretaría de Salud (Sesal), la Región Sanitaria Metropolitana del Distrito Central para poder combatir el mosquito que transmite la enfermedad.
El proyecto consiste en la implementación de un modelo de atención integral para pacientes con dengue y el desarrollo de un estudio piloto orientado a evaluar nuevos métodos de diagnóstico de primera línea que permitan identificar los casos con mayor rapidez.
Esta iniciativa comieza con la participación de habitantes del área de influencia del Centro Integrado de Salud de la colonia San Miguel y de los Servicios Periféricos de Urgencia del Hato de Enmedio.
El proyecto surge como una continuación del trabajo realizado entre 2023 y 2025, período en el que MSF ejecutó un programa de prevención de arbovirosis en los barrios La Joya, El Edén y El Manchén, zonas donde se implementaron diversas estrategias para reducir la transmisión del dengue, zika y chikungunya.
Como parte de esa intervención previa, más de 7,500 hogares fueron incluidos en acciones de control vectorial mediante la liberación de mosquitos portadores de la bacteria Wolbachia, además del rociado residual intradomiciliario y la colocación de discos de piriproxifeno para disminuir la reproducción del mosquito aedes aegypti.
Los resultados preliminares obtenidos durante ese proceso fueron considerados alentadores por la organización humanitaria, que además destacó avances en la participación ciudadana y en el fortalecimiento de la organización comunitaria para enfrentar las enfermedades transmitidas por vectores.
Con esta iniciativa, MSF busca consolidar esos aprendizajes mediante una estrategia que prioriza la vigilancia clínica, epidemiológica, entomológica y comunitaria, con el propósito de mejorar la capacidad de respuesta de los establecimientos de salud frente al incremento de casos de dengue.
Además, fortalecerán los mecanismos de vigilancia comunitaria para facilitar la identificación temprana de personas con síntomas compatibles con la enfermedad y promover la búsqueda oportuna de atención médica.
Richard Ferreira, gestor de actividades médicas de Médicos Sin Fronteras, señaló que la experiencia acumulada durante el proyecto de prevención de arbovirosis demostró la importancia de la cooperación entre instituciones y comunidades para enfrentar el dengue.
Durante los últimos tres años, MSF desarrolló diferentes alternativas para disminuir el impacto epidemiológico del dengue, zika y chikungunya, enfermedades que continúan representando un desafío para el sistema sanitario hondureño.
Como parte de esta nueva etapa, la organización continuará dando seguimiento a los resultados obtenidos con el estudio operacional sobre Wolbachia y avanzará en el traspaso de la experiencia técnica y de las lecciones aprendidas a las instituciones nacionales de salud.
El método Wolbachia consiste en la liberación de mosquitos Aedes aegypti portadores de una bacteria natural que reduce la capacidad del insecto para transmitir el virus del dengue y otras arbovirosis a las personas.
Durante seis meses fueron liberados alrededor de 8.5 millones de mosquitos con Wolbachia en el área de influencia de El Manchén, una zona de aproximadamente 3.3 kilómetros cuadrados donde residen cerca de 87,500 habitantes.
De acuerdo con los resultados presentados por Médicos Sin Fronteras, el 92% de la población involucrada manifestó una percepción favorable hacia la implementación del método Wolbachia, un respaldo que ahora servirá de base para el desarrollo del nuevo proyecto orientado a fortalecer la prevención, vigilancia y atención del dengue en Tegucigalpa.