Tegucigalpa, Honduras.- Entre las montañas de pino en la comunidad de Cruz Blanca, en Lepaterique, sobresale la Escuela Celestina Servellón donde sus niños sueñan con un mejor futuro.
Hasta ese rincón fresco del departamento de Francisco Morazán llegó la Maratón del Saber, una iniciativa que demuestra que el conocimiento puede tocar puertas y llevó algarabía al lugar al entregar cuadernos a los escolares.
La escuela, resguardada por la naturaleza y el silencio del campo, se convirtió en el epicentro de sonrisas donde cada cuaderno significa una oportunidad para los niños que decidan seguir estudiando.
Este centro educativo tiene una matrícula de 40 niños que diariamente recibe la única maestra Silvia Mariela Suazo Sierra quien enseña con amor a cada niño, futuro profesional del país.
En cada pupitre descansaban cuadernos nuevos, símbolo tangible de sueños que comienzan a tomar forma en manos pequeñas, pero decididas a seguir triunfando.
Los estudiantes recibieron los útiles con emoción visible, abrazándolos como si se tratara de un tesoro invaluable que los acerca a sus metas.
“Vamos a portarnos bien y estudiar mucho”, prometieron al unísono los niños, dejando entrever la disciplina y el entusiasmo que caracteriza a esta comunidad estudiantil de Cruz Blanca.
La entrega de cuadernos Quick, impulsada por Maratón del Saber de EL HERALDO, representa un impulso directo a la educación de los niños quienes más necesitan para seguir sus sueños académicos.
Cada cuaderno entregado es una herramienta que abre caminos y que despierta la imaginación y fortalece el deseo de aprender en con textos donde las oportunidades suelen ser escasas.
Por más de 23 años, esta alianza solidaria ha llevado miles de útiles escolares a diferentes rincones de Honduras, sembrando conocimiento en generaciones enteras para dejar huella en cada pequeño dedicado.
La escuela Celestina Servellón es solo una de las muchas beneficiadas en Lepaterique, donde la necesidad no es motivo para desmayar, sino de seguir con paso firme escribiendo cada letra, cada número y dibujo como un fiel artista de la vida del futuro.
El deseo de superación sigue intacto en las zonas rurales de Honduras como Cruz Blanca, donde cada niño recibió con amor y sonrisa un cuaderno que servirá de mucho en cada clase recibida.
La Maratón del Saber continúa su recorrido, cruzando caminos de tierra, montañas y comunidades olvidadas, llevando consigo un mensaje claro: la educación no tiene fronteras.
Padres de familia y docentes coincidieron en que este tipo de iniciativas son fundamentales para mantener viva la motivación de los estudiantes.
La Maratón del Saber dejó su huella en Cruz Blanca, recordando que el verdadero cambio comienza en un aula de clases donde cada niño espera el pan del saber.