Tegucigalpa, Honduras.- Maratón del Saber llegó hasta la comunidad de Turturupe con cuadernos cargados a lomo de mula, donde el carro no llega, pero sí la solidaridad hacia los niños más necesitados de las comunidades de Ulasala, El Zursul y El Aguacate, ubicadas a unos 30 kilómetros al sur del casco urbano de Lepaterique.
El camino de herradura serpentea entre las montañas de El Espino, Lepaterique, entre veredas estrechas marcadas por los cascos de mulas que cargan sueños y alimentos hacia las comunidades más alejadas.
"Esto es una gran bendición que ha llegado hasta nuestras comunidades. Gracias a Maratón del Saber por pensar en los niños y en los padres que no alcanzan ni para un cuaderno", dijo don Diego Verde, presidente de la Sociedad de Padres de Familia de El Zursul.
El sendero baja hacia el río El Pacón y sube por cuestas empinadas, entre tramos pedregosos que obligan a avanzar con cuidado. A los lados, hojas secas de robles y pinos crujen bajo los pasos de las mulas.
"Para nosotros, que vivimos aquí, esta ayuda es muy necesaria. Pocas personas se acuerdan de comunidades donde los niños carecen hasta de un cuaderno. Dios los bendiga por pensar en nosotros", agregó don Diego mientras guiaba a las mulas.
El aire seco y el sol golpeando la espalda no detuvieron la marcha de las mulas, que avanzan cargadas de cuadernos Quick hacia Turturupe. Durante una hora, el sendero se convierte en la única ruta posible para llegar a esta zona remota.
"Gracias a EL HERALDO y a Cuadernos Quick, los padres, abuelos y niños nos sentimos alegres. Nunca antes habíamos recibido cuadernos para que los niños escriban sus sueños", añadió don Diego mientras continuaba arreando las mulas.
Durante el traslado, don Diego agregó que "lo importante no es solo llegar, sino el corazón con el que se hace esta ayuda. Hoy vemos que hay personas que piensan en los niños de estas comunidades".
La campaña también reunió a estudiantes de otras comunidades del sur de Lepaterique, mostrando que la educación puede unir a zonas dispersas por el terreno.
"Esta es una gran ayuda, tanto para los niños como para los padres, porque les permite ahorrar dinero en útiles escolares. Estamos muy agradecidos con EL HERALDO y Cuadernos Quick", dijo Jalix Enamorado, director de la escuela Celestina Servellón de Ulasala.
Estudiantes de El Zursul, El Aguacate, Ulasala y Turturupe recibieron con entusiasmo los cuadernos, demostrando que el esfuerzo vale la pena.
Cristian, alumno de sexto grado, expresó su alegría mientras sostenía un cartel de bienvenida: "Estoy alegre de recibir estos cuadernos. Nos ayudará a aprender y a seguir estudiando con entusiasmo".
Estudiantes de El Zursul, El Aguacate, Ulasala y Turturupe recibieron con entusiasmo los cuadernos, demostrando que el esfuerzo vale la pena.
Cristian, alumno de sexto grado, expresó su alegría mientras sostenía un cartel de bienvenida: "Estoy alegre de recibir estos cuadernos. Nos ayudará a aprender y a seguir estudiando con entusiasmo".
José Manuel Gómez Fúnez, maestro de la escuela Francisco Morazán de Turturupe, también agradeció el apoyo: "En nuestra escuela estamos muy agradecidos por este donativo, ya que este material es vital para continuar con las clases y actividades de los alumnos".
La campaña Maratón del Saber llegó nuevamente a varias escuelas de Lepaterique, incluyendo la Celestina Servellón en Ulasala, Marco Aurelio Soto en El Aguacate, Henry Mejía en El Zursul y Francisco Morazán en Turturupe.
Más de 200 niños de estas comunidades se beneficiarán con cuadernos que les permitirán seguir escribiendo sus sueños y aprendiendo sin limitaciones.
El traslado de los materiales se realizó íntegramente a lomo de mula, uniendo tradición y solidaridad para que la educación llegue a donde la carretera no alcanza.
"Esta ayuda demuestra que, aunque estamos en zonas remotas, no estamos olvidados. Cada cuaderno representa una oportunidad para los niños", dijo un padre de familia mientras recibía los útiles.
La campaña Maratón del Saber, junto a Cuadernos Quick, lleva más de 23 años apoyando a niños de escasos recursos en todo el país, reafirmando su compromiso con la educación y el desarrollo comunitario.
"Nos sentimos muy felices de que estas acciones lleguen hasta nuestra comunidad. Es un ejemplo de solidaridad y compromiso con la educación", expresó un abuelo mientras observaba a los niños recibir sus cuadernos.
Cada paso de las mulas entre veredas, cuestas y piedras es un símbolo de la perseverancia de quienes trabajan para que los niños tengan acceso a lo básico: cuadernos y esperanza.
Maratón del Saber sigue recorriendo Honduras, recordando que la educación no tiene límites geográficos y que la solidaridad puede superar cualquier obstáculo.