TEGUCIGALPA, HONDURAS.-Mientras los casos positivos de Covid-19 aumentan en Francisco Morazán, la recomendación de los expertos en la materia para la población es fortalecer al máximo las medidas de bioseguridad y no bajar la guardia.
Para el exsecretario de Salud, Carlos Aguilar, la afluencia de personas en las calles producto de la segmentación de dos dígitos por día puede provocar que “se relajen las medidas al creer que el virus está controlado y producir una explosión de casos”.
En ese sentido, el especialista exhortó a fortalecer la bioseguridad y “no confiarnos” porque en otros países ya se comprobó que los brotes son posibles si se baja la guardia al autorizar el regreso paulatino de las actividades laborales.
La afluencia de personas en las calles continúa siendo elevada, consideró, y aunque exista un motivo para salir del aislamiento como la necesidad, es importante que la gente se mantenga dentro de sus casas.
Y es que, según estimaciones de las autoridades sanitarias, un 90% de capitalinos son conscientes, saben el riesgo y utilizan mascarilla, pero ese 10% sigue exponiéndose de frente al virus.
Hasta ayer, al cierre de esta edición se reportan 81 infectados en 28 colonias confirmadas del Distrito Central.
En caso de un repunte masivo, Aguilar avizoró un estado de excepción total para evitar una ola de contagios.
“Se podría limitar la movilidad al igual que en los momentos de estallidos sociales en nuestro país, esa es la medida más extrema y esperamos que no sea necesario tomarla”, dijo.
LEA: Medidas que deben tomar empresas para apertura inteligente y responsable
Circulación
La segmentación dos dígitos de la identidad da luz verde a más de 175 mil capitalinos para abandonar el confinamiento cada día.
Con datos del Registro Nacional de las Personas (RNP) indican que de las casi 800 mil personas con permiso para salir de casa, el 47% (365,734) son hombres, mientras que el 53% (410,110) son mujeres.
En la zona aledaña al mercado Zonal Belén, específicamente en el Bulevar del Norte, la circulación de personas es peligrosa y las fuerzas de seguridad se ven reducidas y limitadas a solo observar el ajetreo.
Desde personas que ofrecen transporte sin cubrebocas, gel o guantes hasta desesperados vendedores o compradores confirman que para sobrevivir a la emergencia decretada ponen en riesgo su salud.
Sin embargo, no todos salen para abastecerse o comerciar, las protestas se volvieron rutina y una peligrosa aglomeración en el Distrito Central. La consigna es la urgencia de asistencia gubernamental a través de la entrega de raciones alimenticias o que los dejen trabajar.
TAMBIÉN: ¿Mantener, moderar o suspender la cuarentena en Honduras? Esto dicen las matemáticas
Más pruebas rápidas
Suyapa Figueroa, presidenta del Colegio Médico de Honduras (CMH), manifestó que el hondureño sale porque ya aprendió a vivir con riesgos, pues “si no los mata el hambre o la violencia”, lo podrá hacer el nuevo coronavirus.
A su criterio, mientras el confinamiento no se combine con una planeación que incluya conocer con exactitud la población, la segmentación de dos dígitos es un riesgo.
“No se hicieron las pruebas rápidas, no se sabe por qué hay mayor incidencia en los sitios, es decir si hay un nicho o actividad que promueve el contagio, no se sabe nada”, expresó.
En ese sentido, recomendó al gobierno optimizar las medidas como realizar más pruebas y masificar la distribución de mascarillas.
Del mismo modo, el neumólogo Carlos Alvarado concertó que en el sistema sanitario hay un problema de logística que impide montar una estructura sólida para determinar con prudencia la cantidad de personas que deben salir.
“Por cada millón de personas hacen 28 mil pruebas en España, en Estados Unidos como 17 mil; si tomamos en cuenta los nueve millones de hondureños aquí tuvimos que hacer unas 150 mil pruebas”, ejemplificó.
“Si se enferman diez mil personas, se ponen graves dos mil y de esas, 500 ocupan cuidados intensivos, no hay capacidad de atenderlos”, advirtió.
ADEMÁS: Sector transporte con pérdidas arriba de los L 50 millones por pandemia
Tibias sanciones
El incumplimiento del toque de queda no se trata de un rumor o un secreto a voces.
La presencia de los ciudadanos en las calles es notoria y las cifras de detenidos por circular en los días no autorizados lo reflejan.
El portavoz de la Secretaría de Seguridad, Jaír Meza, informó a EL HERALDO que hasta la fecha hay 16,071 ciudadanos detenidos y unas cinco mil unidades decomisadas a nivel nacional.
Además se han producido 1,492 desalojos de vías públicas, el cierre de 5,364 negocios y se han intervenido 1,243 colonias en 44,391 patrullajes.
Solo ayer los agentes detuvieron a 130 personas y decomisaron unos 50 vehículos particulares y de transporte público, sí del transporte, a pesar que está prohibido su servicio.
“Los detenidos deben permanecer 24 horas bajo custodia. Se han identificado lugares que son diferentes a las celdas policiales, es decir en donde el espacio sea apropiado y que tenga condiciones verificadas por organismos de derechos humanos, esto para evitar focos de infección en las cárceles”, explicó.
Al igual aclaró que aplicar más medidas no les corresponde, ya que solo les compete cumplir las disposiciones de Sinager.
Entretanto, el titular de la Región Metropolitana de Salud, Harry Bock, recomendó a las autoridades que las próximas disposiciones deben de ser de manera segura.
“Queremos evitar que la gente ande en la calle para que no se contamine. Si fuéramos un pueblo educado y cumpliéramos con las medidas de bioseguridad como el uso de la mascarilla o de guantes, esto sería diferente. En los espacios no se debería permitir más de 50 capitalinos por negocio', dijo.
VEA: Llegan a Honduras las primeras pruebas PCR prometidas por Donald Trump