Tegucigalpa

Hermanitos Hernández reciben donaciones en su nuevo hogar



FOTOGALERÍA
10.12.2015

Comayagüela, Honduras

Los hermanitos Hernández ya se encuentran bajo el amparo de un hogar donde, en medio del dolor por la pérdida de su mamita en un trágico accidente, conviven felices con cuatro hermanos fraternos.

El hogar de los pastores Valladares ha acogido a los pequeños Maynor (14), Eliazar (9), Moisés (7) y Ariana (2) de forma temporal y han encontrado el calor de una familia que los atiende y llena de mimos.

Los tres varones ya dejaron de lado los estrechos pasillos del mercado Zonal Belén, donde vendían sal en las carnicerías, por el patio de una vivienda en la que departen con vecinos y amigos.

Bajo este ambiente y con la timidez que lo caracteriza, Maynor relató que fue él quien le pidió a las autoridades de la Dirección Nacional de la Niñez y Familia (Dinaf), que les permitieran vivir con los pastores.

“Yo les dije que nos dejaran quedarnos con ellos porque nos quieren y no van a dejar que nos separen”, expresó el niño que, tras la muerte de su madre Glenda Hernández, dijo que se haría cargo de sus hermanitos. Fue a las 7:00 de la noche del pasado miércoles que los niños fueron trasladados a la vivienda de la familia que habita en el barrio El Pastel.

Ayuda

Si usted desea apoyar a los niños, puede enviar sus donativos a las oficinas de diario EL HERALDO, ubicadas en el bulevar Los Próceres frente al Pani, o llame al 2236-7877 y al móvil 9940-0221. Por ahora lo que más necesitan los niños son alimentos y ropa.

Hogar temporal

Moisés, por su parte, nos cuenta que ha comido muy rico y le encanta jugar con la “bici” que hay en la casa.

Eliazar y Ariana se limitaron a enseñarnos los zapatos nuevos que les compraron.

El pastor Juan Carlos, su padre adoptivo, se ríe en la sala, mientras empaca unos zapatos para distribuirlos en las tiendas de los mercados de Comayagüela.

“Con mi esposa lo único que queremos es lo mejor para los niños, no queremos que los separen, hasta que Dios nos los permita los vamos a proteger y darles un lugar para que puedan vivir tranquilos y unidos”, dijo.

Don Carlos sabe que la permanencia de los pequeños en su hogar depende de lo que dictaminen las autoridades del Dinaf, quienes harán cada mes una supervisión en la casa y llevarán a los niños a una evaluación psicológica.

Y mientras se define la situación de los pequeños se asegura de mantener al día los pedidos de zapatos que fabrica para que no falte el pan en su ahora numerosa familia, “pues sus cuatro hijos se le multiplicaron por dos”.

Sueños y anhelos

Bajo el amparo de un nuevo hogar, los niños se mostraron más alegres y conversaron sobre sus anhelos y sueños ahora que viene la Navidad.

Moisés, Eliazar y Ariana manifestaron que si Santa existe, les gustaría que les llevara un carro grande para pasear y ropa bonita.

Maynor se hecha una carcajada y dice que él lo que quiere es volver a la escuela y poder estudiar mecánica, pues siempre le ha llamado la atención cómo arman y desarman carros en los talleres. “Eso me gusta, creo que sería buen mecánico”, dice.

Moisés y Eliazar afirman que no saben qué harán cuando sean grandes, pero sí se declararon listos para volver a la escuela.

De pie sobre una banca de concreto, Ariana grita “¡yo seré una princesa!”...

La alegría de los hermanos fue mayor cuando les entregamos un cargamento de víveres que donó un capitalino, lo primero que pidieron fue que les abriéramos unas paletas de chocolate.