Tuvo que pasar otra desgracia para que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) procediera a revisar el sistema público de la capital de
Honduras.
El asesinato del jefe policial Henry Amador Roque, en el mirador de El Prado la noche del martes anterior, motivó a la estatal eléctrica a revisar las lámparas de la zona.
Francisco Argüelles, jefe de alumbrado público de la ENEE manifestó que en este corredor se encontraron varias anomalías en el servicio de alumbrado.
“Hemos encontrado lámparas sin fotoceldas, quebradas, incompletas y con los cables cortados”, especificó.
En esta zona se identificaron al menos 14 postes en los que el servicio no estaba funcionando por diversas causas.
Según los vecinos que circulan por el sector, era necesario que la ENEE rehabilitara el servicio, ya que la zona estaba demasiado oscura y esta situación era aprovechada por la delincuencia.
A juicio de Argüelles, el hecho que el sistema no funcione de forma correcta, se debe al retiro de la sobrecarga de cables que en la actualidad están haciendo las compañías de cable en la capital.
“Es posible que de forma accidental las personas que laboran en las compañías de cable estén dañando el sistema de alumbrado público”, denunció.
Argüelles anunció que están haciendo todos los correctivos necesarios, para restablecer el servicio y brindar mayor seguridad a las personas que transitan por el lugar.
El funcionario hizo un llamado a los cableros y a los agresores del servicio para que contribuyan a mantener en buenas condiciones el servicio.