Tegucigalpa, Honduras.- La crisis de agua que enfrenta el Distrito Central (DC) no responde únicamente a la disminución de las lluvias.
Para Manuel Amador, presidente de la Asociación de Juntas de Agua, el principal problema es la falta de planificación e inversión en infraestructura hídrica durante las últimas tres décadas.
Según reportes de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), actualmente, las reservas de agua de Tegucigalpa apenas alcanzarían para abastecer a la población durante los próximos 40 días.
Esto quiere decir que, de mantenerse las condiciones climáticas actuales, el recurso disponible llegaría únicamente hasta entre el 22 y el 24 de agosto.
Los datos más recientes muestran que la represa Los Laureles se encuentra al 40.03% de su capacidad, mientras que La Concepción apenas alcanza el 35.38%, ambas en un nivel de riesgo hídrico alto.
Tres décadas sin nuevas represas
Para Amador, la capital arrastra un problema estructural que comenzó hace más de 30 años, cuando dejó de invertirse en nuevas obras para almacenar agua.
"La crisis de agua aquí es permanente porque no hay ninguna planificación. Desde que se construyó La Concepción, a inicios de los años noventa, no se ha vuelto a hacer otra inversión importante en una represa para almacenar agua", lamentó.
El dirigente explicó que los cambios en el comportamiento de las lluvias agravan aún más la situación: "Ahora los inviernos son tan atípicos que llueve de una sola vez y después deja de llover. Como no tenemos dónde almacenar esa agua, termina perdiéndose".
A su criterio, la capital cuenta con suficientes fuentes de abastecimiento, pero carece de la infraestructura necesaria para aprovecharlas.
"No deberíamos estar sufriendo por escasez de agua, porque tenemos un sinfín de fuentes. El problema es que nunca se ejecutan las obras necesarias", afirmó.
Más de 200 colonias siguen sin acceso a la red
El impacto de la falta de inversión también se refleja en la cobertura del servicio.
Según Amador, alrededor de 200 colonias de la capital todavía no están conectadas a la red de distribución de agua debido a que el sistema ya no tiene capacidad para abastecer a más sectores.
"Esa gente está condenada a comprar agua en cisternas. Incluso quienes sí estamos conectados a la red estamos sufriendo porque el déficit ya no permite abastecer toda la ciudad", advirtió.
Explicó que el agua disponible suele concentrarse en las zonas bajas, mientras que miles de familias en sectores altos permanecen durante días o semanas sin recibir el servicio.
Otro de los factores que, según el representante de las Juntas de Agua, contribuye a la crisis es la acumulación de sedimentos en las represas.
"Las represas están vacías, pero además tienen una gran sedimentación. Si existiera interés, ya se habría retirado ese material para recuperar capacidad de almacenamiento cuando lleguen las lluvias", cuestionó.
Mientras tanto, la UMAPS mantiene la declaratoria de emergencia hídrica y continúa llamando a la población a hacer un uso racional del agua.
Las autoridades han reiterado que la recuperación de los embalses dependerá del comportamiento de las precipitaciones durante las próximas semanas.
Sin embargo, especialistas insisten en que la solución de fondo pasa por ampliar la infraestructura de almacenamiento y garantizar la continuidad de proyectos estratégicos que permitan responder al crecimiento acelerado de la capital.