Tegucigalpa

Con misa y ofrendas rinden tributo a Héroes de Upare

Familiares piden que el sacrificio de sus deudos no se quede en el olvido y que el gobierno les brinde el apoyo prometido.

11.03.2014

Doña María Santos Mendoza recuerda, como si fuera ayer, la vez que su hijo Gumercindo Sánchez le dijo: “Madre me voy para la capital a sentar plaza al batallón, cuando tenga dinero yo le voy a hacer su casita a usted para que vivamos juntos”.

El joven en aquel entonces de 18 años dejó su natal San Miguel, en el municipio Guajiquiro, La Paz, para presentarse al Comando de Operaciones Especiales de las Fuerzas Armadas de Honduras (FF AA).

El 9 de marzo de 2008, cuando comenzaba a adaptarse a la faena militar, a Sánchez Mendoza junto a tres más de sus compañeros se les envió a una misión de protección al patrimonio forestal, en el sector de Upare, sin pensar que ese sería el último día de su existencia.

En memoria

De aquella fatídica fecha han pasado ya seis años.

Ayer en un evento especial las Fuerzas Armadas, el Servicio Nacional Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) y el Instituto de Conservación Forestal (ICF), entre otras entidades le rindieron tributo a quienes la historia nacional registra como los Héroes de Upare.

El evento protocolario se realizó en la comunidad de La Sabana, en el Monumento denominado Las Nueve Cruces.

Hasta ese sitio memorable se trasladaron también los familiares de quienes en vida fueron Eligio Escoto, Enrique Escoto, Julián Reconco, Mario E. Sierra y Máximo Z. Martínez, empleados del SANAA.

Asimismo, de los cabos de infantería Selvin Martínez, José E. Castro, Julio C. Castro y Gumercindo Sánchez Mendoza, para participar en una Eucaristía y colocar ofrendas florales.

“Venimos a reconocer a estos verdaderos héroes que dieron su vida peleando por nuestros bosques, luchando por tener una tierra verde en Honduras y por el medio ambiente es necesario dar la vida”, declaró Miguel Palacios, inspector general de las FF AA.

Asimismo se pidió porque el sacrificio de los nueve mártires no se quede en vano y porque sus familiares, aparte del bálsamo de la resignación, reciban el apoyo permanente de las autoridades competentes.