Tegucigalpa, Honduras.- Ante la sequía que afecta a distintas zonas de Honduras, las autoridades analizan recurrir al “bombardeo de nubes”, para intentar aumentar las precipitaciones en sectores afectados por el déficit de lluvias.
Según Moisés Molina, titular de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), actualmente mantienen conversaciones con una empresa mexicana para evaluar la aplicación de esta técnica en territorio hondureño.
La propuesta contempla utilizar el procedimiento como una medida de emergencia en zonas del corredor seco, Tegucigalpa y el alto Aguán, que son las más afectadas.
Pero ¿en qué consiste realmente esta técnica y qué tan efectiva puede ser?
El procedimiento busca modificar algunos procesos que ocurren dentro de una nube que ya existe para favorecer la formación de gotas de agua.
Para hacerlo, se dispersan partículas dentro de nubes que tengan suficiente humedad y determinadas condiciones meteorológicas. En el caso de Honduras, la sustancia propuesta es el yoduro de plata.
A partir de ese proceso se forman partículas de hielo que pueden crecer y, cuando alcanzan el tamaño suficiente, caer en forma de precipitación.
Expresado de manera sencilla: la técnica intenta ayudar a una nube que ya tiene humedad y condiciones adecuadas a producir más precipitación.
Por eso, el procedimiento no puede hacer llover cuando el cielo está despejado ni crear una nube donde no existen las condiciones atmosféricas necesarias. Tampoco permite garantizar que la lluvia caiga exactamente sobre el sitio donde se realizó la intervención.
Efectividad
El resultado depende de factores como el tipo de nube, su temperatura, la cantidad de agua que contiene, el viento y otras condiciones atmosféricas.
Además, existe una dificultad para determinar cuánto de la precipitación registrada después de una intervención fue producto de la técnica y cuánto habría ocurrido de manera natural.
Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han señalado que, aunque desde el punto de vista teórico es posible estimular la precipitación, los resultados obtenidos en distintos proyectos no han sido concluyentes en varios aspectos.
Otro problema aparece precisamente durante las sequías: puede haber menos nubes que reúnan las condiciones necesarias para ser intervenidas.
¿Por qué Honduras analiza esta medida?
El Gobierno analiza la alternativa después de declarar una emergencia por sequía meteorológica en 75 municipios de Choluteca, Comayagua, El Paraíso, Francisco Morazán, La Paz y Valle.
En Tegucigalpa, además, se mantiene una emergencia hídrica debido al descenso de las reservas de los principales embalses.
Los hogares capitalinos enfrentan actualmente racionamientos de agua de hasta nueve días, mientras se analiza la posibilidad de ampliar los períodos entre abastecimientos.
El decreto de emergencia por sequía contempla reorientaciones presupuestarias, gestiones ante organismos de cooperación y contrataciones directas para atender las zonas afectadas.
Y, el bombardeo de nubes aparece como una alternativa que las autoridades hondureñas están evaluando para intentar obtener precipitaciones.