Tegucigalpa, Honduras.- La sequía azota los campos donde se cultivan granos básicos y otros productos que forman parte de la alimentación diaria de miles de familias en el Corredor Seco de Honduras. Ante la escasez de alimentos, muchos hogares se han visto obligados a limitar al extremo sus comidas.
Ante este panorama, los corazones solidarios comienzan a extender sus manos aportando un granito de arena. Como respuesta a la difícil situación que enfrentan los habitantes de la zona sur del país, la población se suma a la campaña impulsada por EL HERALDO para llevar ayuda a las familias más afectadas.
Y es que la crisis que enfrentan miles de familias quedó expuesta en los últimos días, cuando EL HERALDO documentó comunidades donde los granos básicos se agotaron y algunos hogares apenas logran reunir alimento para una o dos comidas al día.
Ante esa realidad, hondureños de distintos sectores comienzan a mostrar interés en ayudar. Algunos buscan aportar alimentos, otros recursos y unos simplemente encontrar la manera de hacer llegar una mano amiga a quienes hoy atraviesan uno de los momentos más difíciles.
“Los hondureños somos solidarios, empáticos y trabajadores. Trabajamos para el mismo pueblo”, expresó Rebeca Turcios, quien donó alimentos para las familias afectadas.
La situación es dura para los agricultores que dependen de la producción de maíz y frijol para alimentar a sus familias. La falta de lluvia por el fenómeno del Niño destruyó buena parte de las cosechas y dejó parcelas enteras sin producción.
En algunas comunidades, los fogones permanecen apagados y las reservas de granos se terminaron. Incluso, hay familias que han tenido que reducir sus comidas y buscar dinero prestado o recurrir a parientes para poder comprar alimentos.
“Sé que estamos en momentos vulnerables y que tal vez el Gobierno no ha resultado como hubiéramos querido, pero siempre la sociedad sigue adelante y respondemos por los mismos hondureños”, señaló Turcios al momento de realizar su donativo.
Por su parte, la familia Baquedano Galo expresó que como cristianos los hondureños deben ser solidarios. "Es deber nuestro ayudar al necesitado porque es lo que dice la palabra, Jesucristo nos manda ayudar al huérfano, a la viuda al enfermo y como cristiano es lo que tenemos que hacer", expresó una de los parientes donantes de la familia Baquedano, quien decidió mantener su nombre bajo anonimato.
Quienes deseen sumarse a esta iniciativa pueden llevar provisiones y víveres a las instalaciones de EL HERALDO, ubicadas en la colonia Loarque, salida al sur de Tegucigalpa, frente a Ferromax.
También pueden comunicarse al número (504) 9940-0221 para conocer otras formas de colaborar.
Asimismo, están habilitados los donativos a la cuenta de BAC 729815571, a nombre de Denis Eduardo Domínguez Cárcamo. Los fondos recaudados serán destinados a la compra de alimentos para las personas que necesitan apoyo.