Tegucigalpa, Honduras.- A pocas horas de que el reloj marque la medianoche y aperture lo muchos consideran un nuevo capítulo de vida, miles de capitalinos se preparan para recibir el Año Nuevo 2026 con optimismo, compras de última hora, comida y nacimientos del niño Jesús.
En medio de los ajetreados preparativos, el Distrito Central refleja un ambiente de entusiasmo colectivo, con cientos de personas que se movilizan entre mercados y comercios, afinando detalles para desarrollar tradiciones propias del cierre de año.
“El fin de año siempre es un tiempo muy ocupado: cocina, cohetes y agradecimientos. Pero estamos expectantes por recibir el 2026 con nuestros nacimientos, las torrejas y los nacatamales”, expresó María Gonzáles, una capitalina.
Según Gonzáles, más allá de los famosos estrenos, el Año Nuevo es una época de reflexión y empezar de cero.
"Año Nuevo es un golpe de reflexión, es verdad que en Tegucigalpa nos encanta estrenar y tirar la casa por la ventana, pero la unidad familiar y la esperanza de una vida mejor es la esencia de Año Nuevo", reflexionó.
Tradiciones de año nuevo
Capitalinos consultados por EL HERALDO aseguraron que, ligado al fin de año, las tradiciones son un ritual que más allá de suerte, se ven intencionadas por la esperanza y buenas intenciones.
"Apenas marcan las 12 de la noche salgo con mis maletas a la calle, no sabemos si es ritual, tradición o simple costumbre, pero lo cierto es que funciona porque eso nos predispone a cumplir metas personales, como viajar", aseguró Mercedes Soto, capitalina que desde hace años realiza los emblemáticos rituales decembrinos.
Por su parte, pobladores que continuaban realizando las compras de Año Nuevo explicaron que la tradición de las 12 uvas —realizada con el objetivo de tener buena suerte y prosperidad a lo largo del año— es una parte fundamental de recibir el inicio de cada año.
Otra tradición que muchos consideran obediencia es acudir a los templos, misas y cultos a agradecer lo bueno y malo ocurrido durante el año.
Esperanza
Entre decoraciones, unidad familiar y un toque de nostalgia por el año que queda atrás, pobladores coincidieron que se mantienen expectantes a un año 2026 aperturado con nuevas oportunidades, salud, paz y prosperidad.
Al mismo tiempo, miles de familias capitalinas concentran en afinar los últimos detalles de la última cena del año y compartir momentos de reflexión y gratitud, recordando los desafíos superados durante el año que termina.