Tegucigalpa, Honduras.- Después de varios años de permanecer cerrado y con sus trabajos de recuperación interrumpidos, el Antiguo Palacio Municipal de Tegucigalpa vuelve a tener actividad con la reactivación del proyecto de restauración por parte de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC).
La restauración de este emblemático inmueble del centro histórico representa uno de los proyectos pendientes para conservar el patrimonio arquitectónico de la capital, debido a que desde hace varios años permanece fuera de servicio y expuesto al deterioro.
El alcalde capitalino, Juan Diego Zelaya, confirmó que la comuna logró reactivar las labores para recuperar la estructura histórica, con intervenciones tanto en su exterior como en los espacios interiores.
“Logramos reactivar la restauración del Palacio. Básicamente, restaurar la fachada y la parte interior del mismo”, expresó el edil.
Zelaya también reconoció que se trata de una obra que ha permanecido detenida durante un período prolongado. “Es una obra que estuvo paralizada hace tres años”, manifestó.
El inmueble dejó de funcionar en 2018, después de que un incendio provocado por unas protestas dañó parte de su estructura y obligó a cerrar sus instalaciones. Desde entonces, el edificio permaneció sin prestar los servicios municipales que anteriormente ofrecía.
Desde el 2019 se vienen anunciando inversiones para intervenirlo, pero las propuestas no lograron concretarse en una restauración integral.
Para junio de 2023, la Alcaldía había anunciado una inversión superior a los siete millones de lempiras para rescatarlo y convertirlo en un espacio cultural.
Posteriormente, a mediados de junio de 2024, comenzaron nuevos trabajos de restauración, con un presupuesto inicial que superaba los 10.5 millones de lempiras.
Sin embargo, las labores enfrentaron dificultades y varias interrupciones que impidieron cumplir los plazos establecidos.
La administración municipal anunció el reinicio de las obras para febrero de 2025 y proyectó concluirlas en seis meses, con una inversión superior a los 11.2 millones de lempiras.
Para abril de ese año, la Alcaldía reportaba un avance superior al 30%, pero meses después el proyecto volvió a presentar períodos de inactividad.
La restauración contempla recuperar elementos arquitectónicos de la fachada, así como puertas, ventanas, carpintería y otros componentes originales que requieren tratamientos especializados por tratarse de una edificación patrimonial.
El interior también representa un desafío para la intervención, debido a que necesita trabajos en instalaciones eléctricas, sistemas hidrosanitarios y elementos de madera, además de evaluaciones técnicas para garantizar que las modificaciones respeten las características históricas de la construcción.