A un costo de 20 lempiras, Ramón Martínez ofrece a los clientes este delicioso compuesto de hielo, leche condensada, jarabe de fresa y fruta, producto que tiene alta demanda en verano.
Los principales clientes del capitalino son los niños, pues las minutas son una refrescante golosina que todos quieren disfrutar después de unas horas de juego.
Las jornadas de trabajo de Ramón Martínez las realiza en compañía de familiares, como en esta ocasión en que permanecía junto a uno de sus hijos.
Con su propia voz ofrece Ramón sus raspados de hielo a los transeúntes.
La “motocarreta” que inventó Ramón Martínez, según él, ha sido replicada por otros microempresarios.