El Progreso, Honduras.- Las autoridades policiales continuaban ayer realizando las investigaciones en torno a la muerte violenta de Valeria Jolette Alvarado Borjas, de 20 años de edad, una estudiante de Medicina hallada sin vida la noche del domingo en unas cañeras del municipio de San Manuel, Cortés.
El pasado 15 de febrero, individuos interceptaron a la joven y se la llevaron por la fuerza cuando abordaba su vehículo tras pasear a su perro en la colonia Fraternidad de El Progreso, Yoro, de donde era originaria y residente.
Su carro fue hallado abandonado horas después en el barrio Los Pinos, siempre en ese municipio.Vinculados al hecho, la Policía detuvo durante una persecución en Choloma a Dennis Alexander Galván, de 29 años; a Ariel Alexander Boquín Chávez, de 27, lo detuvieron en un taller mecánico en la colonia San Carlos de Sula de la Capital Industrial.
Ambos fueron enviados por un juez al centro penal de El Progreso por los delitos de asesinato, privación de la libertad, robo con violencia y porte de arma de uso permitida en perjuicio de la universitaria.
Según las autoridades, los dos son miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13) y se dedicarían al secuestro, agresiones sexuales, homicidio y robo de vehículos en el valle de Sula. Dennis Alexander Galván tenía tres órdenes de captura desde 2025 por secuestro agravado, violación, robo de vehículo, robo con violencia e intimidación y asociación para delinquir en perjuicio de cinco testigos protegidos; entre ellos, dos estadounidenses.
César Ruiz, jefe de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), informó ayer que la captura de los sospechosos se debe a que tienen testimonios y peritajes de dispositivos electrónicos que los vinculan con el hecho.
Según el jefe policial, el móvil aún está bajo investigación, aunque explicó que los sospechosos habrían realizado un seguimiento previo a la víctima y luego la privaron de su libertad para posiblemente abusar de ella, como han hecho con otras de sus víctimas.
Añadió que “se descartó el secuestro, ya que los criminales nunca pidieron un rescate por su liberación”. Rolando Ponce Canales, director nacional del DPI, indicó que Dennis Alexander Galván “colaboró con información de que fueron dos los que participaron en el crimen” y que, gracias a eso, se llegó a la detención del segundo sospechoso. “Estos individuos raptaban jóvenes y después de saciarse se deshacían de ellas”, aseguró.
El cuerpo de Valeria Alvarado, quien cursaba su primer año de Medicina en una universidad privada, fue hallado en avanzado estado de putrefacción, con tres impactos de bala y con sus manos atadas hacia atrás.
Era hija de Carlos Alvarado, quien trabaja en la Gerencia de Infraestructura de la municipalidad de El Progreso. El lunes, su familia retiró su cuerpo de la morgue sampedrana y lo trasladó a un cementerio progreseño, en donde junto con amigos y compañeros de universidad le dieron el último adiós en horas de la tarde.
Con mucho dolor, uno de sus tíos dijo: "No entiendo cómo le pude hacer algo así a una niña que no se metía con nadie y que tenía una vida por delante. Esperamos que se haga justicia y castiguen a quienes le arrebataron la vida".