Tegucigalpa, Honduras.- Las circunstancias de su entorno personal, por una u otra cosa, los hizo coincidir en el mismo punto; su destino estaba marcado para estar allí el pasado lunes a las 12:20 del mediodía. Le ocurrió a la escolar Leyret Nahiara Aguilar Rodríguez.
El lunes dejó de asistir, como lo hacía habitualmente a sus clases en la Escuela República de Paraguay, en la colonia Bella Oriente. El motivo: un anunciado paro de labores en el sector magisterial, que derivó en que su madre Cecilia Rodríguez tomara la decisión que no mandarla ese día a la escuela y en cambio, llevársela con ella a la cafetería de su propiedad, ubicada en el lugar del fatídico accidente en Villa Nueva.
Un poco más de un mes tenía de haber regresado deportada de Estados Unidos, junto a su esposo y sus dos hijas, luego de que el gobierno de EE UU les suspendiera sus permisos de trabajo, que les obligó a tomar un avión y regresar a su país, Honduras. Evelyn Yasmín Irías Hernández, esa tarde, acompañaba a su cuñada Denia Marisol Ramírez Ortiz; esta última tenía su día libre en el salón de belleza que trabajaba, en un reconocido centro comercial de la capital.
Denia habría invitado a Evelyn para que le acompañara a la llantera más cercana de su casa, para reparar una de las llantas de su carro. En ese proceso estaban, cuando la volqueta las embistió de manera repentina.
El joven Isaac Alejandro Pérez Cruz, era empleado de la llantera a la que Denia y Evelyn habían llegado para reparar uno de los neumáticos; él estaba en su lugar de trabajo, atendiendo la necesidad de las cuñadas entre sí, y fue de los primeros en ser impactados por el pesado automotor.
Don Juan José Ávila Flores, estaba a unos pasos de Isaac; el mismo espacio de la llantera también era utilizado para almacenar distintos tipos de metal, que su propietario compraba a recolectores en pequeña escala; ahí laboraba don Juan José. Aunque ambos estaban casi a la orilla de la calle, no pudieron percatarse de que el pesado vehículo de carga venía sobre ellos; los dos fallecieron de forma instantánea.
Desde Sabanagrande
Don Ismael Centeno Hernández, llegó desde el municipio de Sabanagrande, al sur de la capital, para que le realizaran un trabajo de soldadura en uno de los talleres que funcionaba en el pequeño reducto dónde habían cuatro negocios.
Entre tanto, José Leonidas Herrera Baquedano, era el propietario del taller de reparación de motocicletas y de una pequeña tienda de venta de repuestos para motos; los dos negocios estaban a la par.
Se conoció que la esposa de José Herrera salió de viaje el viernes 29 de mayo, hacia España, a visitar a unos familiares; al enterarse de la tragedia tuvo que regresar de inmediato y ayer llegó nuevamente a Honduras para darle cristiana sepultura a su pareja.
Herrera Baquedano era originario de Danlí, en el departamento de El Paraíso, pero desde hace muchos años estaba radicado en la capital, dedicado a la mecánica de motocicletas y venta de repuestos.
Tenía ocho días
Por su parte, Osmín Donaldo Gutiérrez Cáceres, conductor de la volqueta que venía cargada de graba desde el oriente del país, era originario de la aldea El Jicarito, en el municipio de San Antonio de Oriente, pero tenía su domicilio en la aldea Las Mesas, perteneciente siempre a San Antonio de Oriente.
Su madre relató que desde los 16 años conducía vehículos y que tenía 21 años de experiencia en ese oficio de motorista. Además, confesó que desde sólo tenía ocho días de haber comenzado a trabajar en la volqueta en la que sufrió el accidente.
Osmín Donaldo había sufrido un fuerte accidente en abril de 2023, y debido a eso tenía varias piezas de platino en su fémur, situación que ayudó para poder identificarlo y entragárselo a sus padres.
El rostro y dorso de Gutiérrez Cáceres quedó calcinado, debido al incendio que se suscitó cuando el automotor que conducía tomó fuego tras volcar.
Sepelios
Este martes, seis de las ocho víctimas fueron sepultadas en diferentes cementerios de la capital. En el caso de Osmín Gutiérrez fue llevado a su natal, El Jicarito y don Ismael, hacia el municipio de Sabanagrande, de dónde era nativo.
De los 11 heridos que resultaron del percance vial, y que fueron internados en el Hospital Escuela (HE), 10 fueron dados de alta médica. Sólo permanece interna doña Cecilia Rodríguez, madre de la fallecida Leyret Nahiar.
En el lugar dónde se estrelló la volqueta, entre el kilómetro uno y dos de la carretera CA-6, hacia el oriente del país, a la altura de la colonia Villa Nueva, ayer continuaban las labores de remoción de los escombros y hierro que quedaron de los cuatro negocios.