Tegucigalpa, Honduras.- Dos jóvenes perdieron la vida a manos de un menor de 17 años de edad, y una tercera persona resultó herida, tras un violento ataque armado, registrado en una comunidad al norte del Distrito Central (DC).
El hecho se produjo alrededor de las 7:10 de la noche del domingo, en el caserío La Pacaya, jurisdicción de la aldea La Venta, perteneciente al Distrito Central.
El testigo protegido y sobreviviente a la mortal agresión declaró a las autoridades policiales que un amigo que vive en La Pacaya le avisó que su hermano mayor estaba siendo golpeado por un cipote. Al llegar al lugar que le habían indicado, encontró a su hermano José David López Alvarado (30), tirado en el suelo, boca abajo, con varios disparos en el cuerpo.
Aun con vida, José López le habló y le dijo: "Ayúdame, me estoy ahogando". En ese momento de intentar auxiliar a su deudo, en medio de la oscuridad, el agresor disparó nuevamente en cuatro ocasiones desde adentro del patio de su casa, hiriendo en el rostro al hermano de López Alvarado.
Al lugar llegó Elmer Alexander Berríos Ochoa (21), amigo del ya herido José David, con el fin de ayudarles y poder auxiliarlo, pero cuando el hermano menor de José David se retiró de la escena principal para pedir ayuda en una pulpería cercana, el atacante volvió a disparar su arma en varias ocasiones, hiriendo de muerte a Elmer Alexander.
Cuando este regresó de pedir ayuda, ya encontró a los dos muertos, a su hermano José David y a su amigo, Elmer Alexander.
Señalamiento directo
Los pobladores de La Pacaya pusieron en conocimiento a la Policía Nacional (PN), sobre lo ocurrido, y minutos después, agentes asignados a la Unidad Metropolitana de Prevención (UMEP) 8, del municipio de Talanga, se hicieron presentes en el lugar antes descrito, para constatar la muerte violenta de los dos jóvenes.
Estos acordonaron la escena del doble crimen, para evitar que esta se contaminara y poder después recabar todas las evidencias posibles. A su alrededor se aglomeró un nutrido número de vecinos de La Pacaya, quienes les manifestaron a los policías, quién había sido el autor material de las muertes de José David y Elemer Alexander.
Los uniformados comenzaron a pedir los documentos a todos los presentes y entre ellos estaba el jovencito que disparó. Este no se resistió al arresto y les confesó a los policías dónde estaba el arma que había utilizado para matarlos.
Utilizó un revólver calibre 38, arma que estaba con cinco proyectiles sin percutar, al momento de ser decomisada por la Policía. En primera instancia, el menor fue trasladado hacia la posta de Talanga para posteriormente ser llevado a las instalaciones de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), en la capital, para realizar el procedimiento de remisión a los tribunales de justicia.